Nos quedamos sin lo esencial
Estamos trabajando haciendo unas cruces con una nueva
técnica. Las estamos haciendo personalizadas en unas máquinas especiales de
sublimación, peeeero tuvimos un pequeño fallo de previsión: nos quedamos sin
cinta térmica.
Aparentemente, la cinta térmica es como un celo
normal, pero aguanta la temperatura de la plancha (200 grados), que ningún otro
aguantaría. Así que tuvimos que parar todo el trabajo hasta que nos llegase
más.
Cuando trabajas con estas técnicas tienes que tener en
cuenta un montón de cosas: que si el diseño, que si está bien colocado, que si
el papel tiene que ser especial, que si... Y el paso de pegar todo con la cinta
térmica ni siquiera te paras a pensarlo. Pero cuando se acaba...
Cuántas veces damos las cosas por hecho, pensamos que
la cinta térmica va a estar ahí por siempre. Y, cuando ya no queda, es cuando
nos damos cuenta de lo importante que era. También nos pasa con las personas;
damos por hecho que saben que las queremos, pero, ¿tenemos gestos de amor hacia
ellas?
Nos pasa lo mismo con el Señor, también sabemos que el
Señor nos quiere, nos ama con todo su corazón, ha dado su vida por mí, por cada
uno de nosotros. Pero Él no se queda ahí, Él cada día quiere demostrarte que lo
hizo por amor, que nos quiere de manera única. Sólo necesita que abramos
nuestro corazón a esos detalles que tiene con nosotros. Cristo quiere mostrarte
su amor a cada minuto del día, no lo puede evitar, te quiere tanto que no puede
dejar de hacerlo.
Por lo que, en el reto de hoy, te invito a tener un
detalle con alguien de tu familia, algún amigo o conocido... no des todo por
hecho. Esos pequeños detalles salen de un corazón enamorado, pero tú y yo somos
limitados, necesitamos la fuerza de Cristo, el amor de Cristo, y así podremos
amar sin límites.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma