La
misa funeral del obispo se celebró en la catedral de Derry, donde muchas
personas acudieron para dar un último adiós al sacerdote símbolo del “Domingo
Sangriento”
La catedral de san Eugenio de Derry llena
de gente este jueves por la tarde para el funeral de monseñor Edward Daly, ha
sido el testimonio de la unión inseparable entre la comunidad católica de
Irlanda del norte y el prelado fallecido el pasado 8 de agosto, a los 82 años
tras una larga enfermedad.
La celebración fue presidida por monseñor
Donald McKeown, actual obispo de Derry. Al inicio de la misa, monseñor Amaury
Medina Blanco, encargado de la nunciatura apostólica en Irlanda, leyó un
mensaje enviado por el papa Francisco.
El Pontífice expresó su pésame por la
desaparición del prelado y recordó su “generoso” ministerio episcopal “al
servicio de la paz y de la justicia”. Y así, manifestó su cercanía a la familia
y a la comunidad de Derry.
El obispo de Derry, monseñor Donal McKeown,
lo definió como un “sacerdote ejemplar al servicio de Dios y de la gente,
comprometido con la predicación del Evangelio de la paz en tiempos difíciles y
siempre disponible para los demás”.
Monseñor Daly fue obispo en Derry entre
1974 y 1993, es decir, al inicio del conflicto entre católicos y protestantes
en la provincia británica. Un enfrentamiento que causó más de 3.000 muertos en
casi cuatro décadas de violencia. El prelado es recordado por una mítica
fotografía en la que se le veía agitando un pañuelo blanco ensangrentado
delante de cuatro personas que cargaban con un joven herido de muerte, durante
el llamado ‘Domingo Sangriento’.
Fuente:
Zenit
