¿Se te han pegado las sábanas?
Llevo varios días fijándome en una monja que, por las
mañanas, llega al coro con una línea de pequeñas y redondas marcas en la cara.
Es inconfundible, seguro que se trata del rosario.
Me hacía gracia pensar que a esta hermana no se le
"pegan las sábanas", sino el rosario. Tiene pinta de que se duerme
con él y que no lo suelta durante la noche.
¿Y a ti? ¿Se te pegan las sábanas, o el rosario?
Al menos a mí, me ocurre muchas veces que, cuando un
problema me quita la Paz, o cuando necesito tener el valor de sentarme a orar y
pedirle luz al Señor, resulta que me veo huyendo por la vía de escape.
Sí, porque, durante el día, es fácil evadirse con las
tareas, con esto y aquello, pero, cuando llega la hora de parar, la noche, es
entonces cuando se te presentan estas dos opciones: orar, o marcharte a dormir
para no tener que hacerlo.
Esa noche duermes inquieto y no descansas, y a la mañana
siguiente te levantas sin paz y peor de cómo te acostaste.
Sin embargo, cuando he experimentado el quedarme con
el Señor, orar aquello que me ha quitado la Paz, y sin prisa, realmente he
encontrado el descanso en Él.
En la oración descubres de nuevo su Amor sobre ti, y
le puedes entregar todo. Entonces sí que puedes descansar tranquilo.
Hoy el reto del Amor es desgranar las cuentas del
rosario cuando algún problema te quite la Paz. Pídele a María que te muestre a
Jesús, que te conduzca a Él, para que puedas dejar en Cristo todo lo que te
inquieta, y vivir descansado y con Paz.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
