“Es un día para el dolor, la reflexión y el compromiso”
La Federación Española de Asociaciones Provida ha enviado un comunicado con
motivo del pasado 5 de julio, una fecha que califican como “el triste
aniversario de las dos leyes el aborto”.
En 1985 se despenalizó el aborto en España. Desde entonces es legal abortar
si se realiza en las circunstancias y condiciones que prevé la legislación, que
son tres casos: por malformación del bebé, por riesgo físico o psicológico de
la mujer o que el embarazo sea el resultado de una violación; y puede
practicarse hasta la semana 22 de embarazo, es decir, hasta cuando el no nacido
tiene cinco meses y medio de vida.
“La primera (ley) abrió la puerta a la muerte de los inocentes (en 1985) y
después el silencio mediático y el acostumbramiento social le permitieron
instalarse cómodamente en España. Y la segunda (en el año 2010), convirtió al
aborto, el acto más infame e injusto, en un pretendido derecho que exige y
arrasa”, explica Alicia Latorre, presidenta de la Federación española de
Asociaciones Provida.
“Es un día para el dolor, la reflexión y el compromiso”, precisa.
“El pasado 5 de julio, recordamos con tristeza infinita a todas y cada una
de las vidas segadas por el aborto y damos, al mismo tiempo, las gracias a
tantos, por tanto y llamamos a todos a asumir en primera persona la defensa de
la vida humana”, asegura Latorre.
En ese sentido la presidenta de la Federación Española de Asociaciones
Provida ha recordado que desde 1985 “no todos han mirado hacia otro lado, ni se
han lavado las manos”.
“Siempre ha habido personas comprometidas y constructivas que han pisado el
campo de batalla y han tendido en toda circunstancia una mano amiga, una
palabra oportuna y una ayuda real”, asegura.
A los cientos de voluntarios agradece que sea posible que “decenas de miles
de niños puedan nacer, y que sus madres no cometan la peor decisión
irreversible de sus vidas”.
Por eso, en este triste aniversario, las asociaciones provida animan a
seguir siendo “esa luz de la esperanza y a levantar la voz por los que no
pueden decir: ‘quiero vivir’”.
En ese sentido Latorre precisa que tanto las asociaciones provida como
las personas que las componen “son el signo del inconformismo más justificado,
de la férrea confianza en que las cosas pueden y deben cambiar”.
“Estas asociaciones, junto con muchas personas anónimas, no bajan los
brazos y lanzan a la sociedad española una petición de ayuda y un mensaje de
esperanza”, insiste.
“Es tiempo de avanzar, es hora de decir ¡basta!, es siempre momento de
decir Sí a la Vida”, subraya.
Fuente: ACI
