La
propuesta de los institutos religiosos sigue atrayendo a los padres uruguayos
“El hecho de que haya más de 150
escuelas y liceos católicos en el país más laico de América Latina evidencia
que a la hora de elegir una institución privada para educar a sus hijos, las
familias uruguayas confían en las instituciones educativas religiosas más
en su calidad académica que por su confesión”.
Esta afirmación forma parte de una de las
conclusiones presentadas por el programa Dimensión
Uruguay emitido en la televisión estatal sobre el cambio en la religiosidad de los
uruguayos, donde
además uno de sus capítulos hace referencia a la educación.
“’Los padres buscando instituciones
educativas confiables, seguras que formen a sus hijos en ciertos valores, que
les den espacios para que construyan proyectos de vida con sentido. Y muchas
instituciones católicas o cristianas son espacios que no han perdido nunca y
que han logrado renovar su propuesta para que el itinerario de crecimiento y
aprendizaje sea hecho en un
marco de contención, acompañamiento y desafío”, expresó a este
programa el director del colegio y liceo católico uruguayo Santa Elena, Pablo
Cayota.
Pero el fenómeno de la secularización
también se dio en colegios religiosos en Uruguay. Los colegios fueron incluyen en lugares
de decisión a profesionales de la educación que están fuera de las estructuras
de la Iglesia.
“No quiere decir que los liceos sean
menos católicos que antes, o que están más lavados. Lo que se hace es
manifestar el nuevo concepto de laicidad que no es la ausencia de creencias sino
la convivencia de creencias diversas que son capaces de convivir en un mismo
espacio”, indicó Cayota.
Según Cayota, la diversidad es una riqueza para la convivencia.
“Las propias instituciones católicas se
han secularizado en muchos aspectos. Su mensaje tiene muchas veces que ver más
con una educación de valores que con una educación explícita de la fe”.
“Para la propia doctrina católica la fe
no se puede imponer. Por eso muchos colegios tiene la catequesis opcional para
quien quiere ser católico y tiene instrucción en religión donde tenéis cultura
religiosa para tener una idea”, expresó, por otro lado, el profesor en
Filosofía Miguel Pastorino.
De todos modos, a pesar del crecimiento
de las iglesias evangélicas y de corte neopentecostal en Uruguay, fenómeno que
también se constata en otros países de la región con Brasil a la cabeza, esto
no se constata en la educación.
“Nadie elige una institución educativa si
no es confiable, si no es conocida. La
trayectoria y la historia son importantes”, señaló Cayota.
Pero algunos especialistas reconocen que
estas instituciones religiosas no son para nada improvisadas a la hora de
elaborar sus propuestas educativas.
“Es cierto que los grupos religiosos
hacen propuestas educativas primero porque algunos hace 400 años que están
educando con propuestas que han ido trabajando en el tiempo. Es cierto que
muchos padres no eligen colegios católicos para que sus hijos salgan católicos,
sino que los
eligen porque en su doctrina hay valor agregado humano”, indicó
al programa uruguayo el sociólogo especializado en religión, Néstor Da Costa.
La religiosidad de los uruguayos
En el informe emitido en la televisión
pública también se pone sobre la mesa la evolución de la religiosidad en
Uruguay. En un estudio difundido en 2014 por Pew Research Center se
hace referencia a este país sudamericano como un “caso atípico” dentro del concierto regional.
Según la investigación, el 81% de los uruguayos dice creer en
Dios. Es la cifra más baja de América Latina, cuando en
otros países se supera el 90%.
En cuanto a la afiliación religiosa, en
Uruguay el 42%
dice ser católico, 15% protestante, 6% se identifica con otras religiones,
mientras que el 24% se considera sin afiliación religiosa, el 10% ateo y el 3%
agnóstico.
“En ningún otro país latinoamericano
encuestado la cantidad de personas sin afiliación religiosa asciende ni
siquiera al 20% de la población”, expresa la investigación en el capítulo
Uruguay.
Finalmente, en cuanto a los cambios
religiosos en Uruguay, Da Costa consideró que los hubo en muchos aspectos,
entre ellos la afirmación de afiliación a grupos protestantes, aunque poco en
otros.
Pero la cuestión religiosa también está
vinculada con lo educativo, donde si bien las instituciones religiosas también
han atravesado cierto proceso de secularización, aún siguen siendo las más
confiables y atractivas para los padres a la hora de elegir la educación para
sus hijos, justamente en el país más laico de América Latina.
Pablo Cesio
Fuente:
Aleteia
