En la rueda de prensa del avión, Papa Francisco habla de diaconisas y
la importancia de la mujer en la Iglesia
En el vuelo de vuelta del
viaje a Armenia y al ser preguntado por los periodistas sobre el tema de las
diaconisas, el papa Francisco hizo una profunda reflexión sobre el tema de la
mujer en la Iglesia: “para
mí la función de la mujer no es tan importante como el pensamiento de la mujer”.
“La mujer piensa de otro modo
que nosotros los hombres y no se puede tomar una decisión buena y justa sin
escuchar a las mujeres”, añadió el Papa, que contó lo que le ocurría en Buenos
Aires: “ellas veían
las cosas con otra luz que enriquecía mucho y después la solución era muy
fecunda y bella”.
El papa Francisco quiso
destacar este pensamiento tras hablar del tema de las diaconisas: “Al día
siguiente: La Iglesia abre la puerta a las
diaconisas…
De verdad, me he enfadado un poco con los medios porque esto es no decir la verdad de las cosas a la gente”.
Esta es la respuesta íntegra
del Papa Francisco:
Hace algunas semanas, usted
habló sobre una comisión para estudiar la posibilidad de las diaconisas. ¿Ya
existe? A veces una comisión sirve para olvidarse del problema…
Había un presidente en
Argentina que decía aconsejaba a los presidentes de otros países: cuando tú
quieras que una cosa no se resuelva, haz una comisión. ¿eh? (Risas)
El primero que se sorprendió
de esta noticia he sido yo, porque el diálogo con las religiosas, que ha sido
registrado y después publicado en el «Osservatore Romano», es otra cosa, sobre
esta línea, pero no…
Nosotros hemos escuchado que
en el primer siglo había diaconisas. Pero se podrá estudiar esto, hacer una
comisión… nada más han preguntado, han sido educadas. Son amantes de la
Iglesia, mujeres consagradas.
Yo conté que conocía a un
teólogo sirio, que ha muerto, el que hizo la edición crítica de san Efrén al
italiano, y una vez hablando de las diaconisas… cuando yo venía vivía en vía de
la “Scofa” y él vivía allí, y en el desayuno dijo:
“Sí, pero no se sabe bien qué
eran, si tenían ordenación. Ciertamente existían estas mujeres que
ayudaban al obispo y ayudaban en tres cosas: primero en el bautismo de las
mujeres, porque era por inmersión, segundo en la unción prebautismal de las
mujeres, y esto hace reír cuando era la mujer cuando la mujer iba al obispo
porque el marido le pegaba, el obispo llamaba a una de estas diaconisas, la
cual veía el cuerpo de la mujer para hallar los indicios que probaran estas
acusaciones. He dicho esto, pero se puede estudiar, si. Yo diré a la Doctrina
de la Fe que se haga esta comisión”.
Al día siguiente: La
Iglesia abre la puerta a las diaconisas… De verdad, me he enfadado
un poco con los medios porque esto es no decir la verdad de las cosas a la
gente. Pero, he hablado con el prefecto de la doctrina de la Fe y me dijo:
“¡Mire que hay un estudio que hizo la comisión teológica internacional en los
años 80”.
Después hablé con la
presidenta, le dije por favor si podía hacer una lista de gente que creyera que
yo pudiera coger para hacer esta comisión. Me envió la lista, también el
prefecto me envió la lista y ahora está ahí sobre mi escritorio para hacer esta
comisión.
Pero yo creo que se ha
estudiado mucho sobre el tema en la época del 80, que no será difícil hacer luz
sobre este argumento. Hay otra cosa, hace un año y medio, yo hice una comisión
de mujeres teólogas que han trabajado con el cardenal Rilko y han hecho un buen
trabajo, porque es muy importante el pensamiento de la mujer.
Para mí la función de la
mujer no es tan importante como el pensamiento de la mujer. La mujer piensa de
otro modo que nosotros los hombres y no se puede tomar una decisión buena y
justa sin escuchar a las mujeres.
Algunas veces en Buenos Aires
hacía consulta con mis consultores, escuchaba sobre el tema y después hacía
venir algunas mujeres. Y ellas veían las cosas con otra luz que enriquecía
mucho y después la solución era muy fecunda y bella. Debo encontrarme con estas
mujeres teólogas que han hecho un buen trabajo, que se ha detenido porque el
dicasterio para los laicos cambia ahora, se rehace.
Yo espero un poco a que se
haga, pero para continuar este trabajo, es otra cosa no de las diaconisas, las
mujeres teólogas. Y esto querría subrayarlo, es más importante el modo de
comprender, de pensar y de ver de las mujeres que la funcionalidad de la mujer.
Y después repito lo de siempre: la Iglesia es mujer, es “la Iglesia”, y no es
una mujer soltera, es una mujer casada con el hijo de Dios, su esposo Jesucristo.
Piense sobre esto y después me dice qué piensa.
Fuente: Aleteia
