Resaca
Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Esta mañana, al levantarnos, lo primero que he
preguntado en el Novi ha sido un:
-Chicas, ¿cómo estáis?
Y la respuesta que ha salido espontánea y repetida...
-¡¡Con resaca...!!
No es para menos. Ayer volvimos a tocar el Cielo,
vimos al Señor en todo, en millones de detalles. Lo más impresionante era ver a
Celia, ¡ahora ya Sor Verónica!, radiante, feliz, enamorada, decidida a seguir
dando su vida totalmente a Cristo.
La ceremonia fue como estar en el Cielo. La presidió
su tío sacerdote, y en la homilía se emociono al hablar de su sobrina. Me
impresionó muchísimo que no se hizo el fuerte: amó su debilidad y dejó que las
lágrimas recorrieran sus mejillas, y, en ese momento, la iglesia entera explotó
en un gran aplauso.
Cuántas veces habrá rezado este sacerdote por su
sobrina y ahora, tenerla delante, revestida de blanco....
Y, una vez más, tantos hermanos y hermanas haciendo
Iglesia, acompañándonos en la ceremonia, en una comunión que se masticaba.
Éramos de muchísimos movimientos, y lo que nos unía era Cristo: estábamos allí
para darle gracias por esta joven que quería entregarse por completo.
Disfrutamos un montón y, sobre todo, me di cuenta de
que Él no te quita nada y te lo da todo. Nuestro Dios es el del Sí, el de la
felicidad. Por encima de todo te ama y quiere que seas feliz, y, ayer, Él nos
lo hizo tocar a todos los que nos unimos en este día. Cristo ha dado toda su
vida para que tú seas feliz.
Sin embargo, la pregunta estrella de hoy sería...
"¿Y ahora qué? Ya ha pasado todo..." Pues muy sencillo: nuestro Dios
es un Dios de presente y, si vivimos en el presente, Él nos marcará en cada
momento lo que tenemos que hacer. Por ello, creo que el Señor hoy nos invita a
que el reto del amor sea orar por España, por todos los españoles sin hacer
distinción, porque por todos ha muerto y ha resucitado el Señor.
Hoy el reto del amor es que en cualquier momento del
día cojas el rosario en tu mano y ores un misterio por España y los españoles.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
