Junto a los enfermos
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Llevamos un tiempo en el que son muchas las personas
que nos llaman o nos escriben para pedir oración por algún enfermo, o incluso
el propio enfermo nos ha sorprendido con un audio, o llamando en el momento de
enterarse de lo que le acababan de detectar.
Ante esta situación, he estado tratando de recordar
cómo trata Jesús en los Evangelios a los enfermos: los acaricia, los cura, se
acerca a los más excluidos contra toda ley. Siempre encontraba hueco para
ellos.
Y es que "¿qué tiene la enfermedad, que parece
que atrae a Jesús?", me preguntaba. Una persona enferma se topa con la
debilidad, se encuentra con una limitación de sus facultades, y en una total
dependencia. Está necesitado del cuidado de otros, o, al menos, del trato de
los médicos. Y es que es la pobreza, la debilidad, la pequeñez... la que deja
puerta abierta al Amor de Cristo.
Y le preguntaba al Señor: "¿Qué le digo a esta
persona, yo, que soy monja de clausura?", "¿Qué respondo a este
mensaje?". Sentí que me decía que nuestra misión con estas personas era
anunciarles que en esa enfermedad, en esa situación, tengan la certeza de que
Él está a su lado. Él es el único que puede entrar junto a la persona al quirófano,
Él es quien nos amó experimentando el dolor hasta el extremo para que nadie lo
tuviera que experimentar solo, Él es quien puede llenar de Vida a un enfermo
aunque su cuerpo diga lo contrario.
Y esto es lo que intentamos transmitirles a todas
estas personas por las que oramos cada día.
Seguro que en tu entorno más cercano se encuentra una
persona enferma o sufriendo por alguna circunstancia. ¿Te has preguntado qué
necesita de ti esa persona? Quizá no te atrevas a acercarte porque no sabes qué
decirle, o, sencillamente, te cuesta sacar un rato, pero seguro que, si te
acercas con un gesto de cariño, te sorprende su reacción y descubrirás la
alegría de la entrega.
Hoy el reto del Amor es acercarte al enfermo.
Acompañarle al médico, unas flores, bombones con tu visita, una oración, un
mensaje o llamada... Por cualquier gesto recibirás cien veces más, porque, como
Cristo está junto al enfermo, también tú, al visitarle, te encontrarás allí con
Él.
VIVE DE CRISTO
Pd: ¡Hoy es un día de muchas emociones!
Por un lado... ¡es el cumpleaños de Joane! Te invito a
que des gracias al Señor por su vida, por todas las veces que nos lleva al
Señor. ¡Felicidades, Joane!
Por otro lado... ¡hoy comienza el curso de formación
de las novicias!
Sión, Israel, Joane y Celia estarán los próximos días
en formación en otro Monasterio. Esperamos que nos compartan algún reto con sus
aventuras... pero, por ahora, te pido que ores por ellas, para que esta
experiencia les lleve a amar más a Jesucristo. ¡Gracias! ¡Feliz día!
Fuente: Dominicas de Lerma
