Un tercio
de todos los que hay en el mundo se encuentran en la geografía española
España tiene un campeonato
mundial del que nadie habla. España es el país del mundo donde existe un mayor
número de monasterios contemplativos. Todo un récord “marca España” del que
deberíamos estar muy orgulloso. En España se encuentra un tercio del número
total de monasterios de todo el mundo.
De vida contemplativa
femenina, la
geografía española cuenta con 784 monasterios femeninos donde viven 8.762
monjas. Monasterios
que son autónomos, con vínculo directo con el obispo del lugar o con el
superior mayor del Instituto masculino al que pertenecen.
Igual ocurre con los
monasterios masculinos, aunque aquí la cifra es menor. Sólo 35 monasterios masculinos y 481
monjes. Destacan
por encima de todos la presencia de ermitaños y ermitañas en varias diócesis
españolas. Son personas que quieren vivir la predicación silenciosas, “un
llamamiento particular a encontrar en el desierto y en el combate espiritual la
gloria del Crucificado”, explica el catecismo.
La vida de un monasterio contemplativo es muy especial, porque
tienen una actitud de espera, de oración, de entrega. Es una de las experiencias más radicales del cristianismo. Es
sentir la vocación más profunda y no se trata de “huir del mundo” como piensan
muchos, sino al contrario, estar en el mundo en una presencia nueva: rezando
por los demás, escuchando sus súplicas, intercediendo por su vida.
En la vida contemplativa la
vocación es hacia el amor. Sus miembros ofrecen un sacrificio de alabanza y en
toda la historia han producido muchísimos frutos de santidad. Es una manera de
vivir extraña para el mundo de hoy, pero una vida muy necesaria. Es un orgullo que España sea pionera en
la contemplación del mundo, en la alabanza y en la oración. No tendrán ningún
premio por ello, ni lo quieren…su premio es sentirse amados, lo sienten a
diario y en eso basan su vocación religiosa.
Fuente: Álvaro Real/Aleteia
