Ser cristiano ante todo es unir la propia vida, en cada uno de sus
aspectos, a la persona de Jesús y, a través de Él, al Padre”
El Papa
Francisco presidió el último Regina Coeli del año en el día de
Pentecostés desde la ventana del estudio del Palacio Apostólico del Vaticano,
desde donde explicó la importancia que esta fiesta tiene para la Iglesia.
El Espíritu
“nos enseña la única cosa indispensable: amar como ama Dios”. Es el
“consolador, abogado, intercesor, es decir, Aquél que nos asiste, nos defiende,
está a nuestro lado en el camino de la vida
y lucha por el bien y contra el mal”, subrayó.
Además,
Francisco manifestó que "ser cristiano no significa principalmente
pertenecer a una cierta cultura o adherirse a una cierta doctrina, ante todo es
unir la propia vida, en cada uno de sus aspectos, a la persona de Jesús y, a
través de Él, al Padre”, expresó.
“La liturgia nos invita a abrir nuestra mente
y nuestro corazón al don del Espíritu Santo, que Jesús promete entregar a sus
discípulos, el primer y principal don que Él nos ha dado con su resurrección y
Ascensión al cielo”.
El Papa afirmó
que “el amor por una persona, y también por el Señor, se demuestra no con las
palabras, sino con hechos; y también ‘observar los mandamientos’ se entiende en
sentido existencia, en modo que toda la vida esté involucrada”.
El Pontífice
señaló entonces que gracias al Espíritu Santo “Amor que une al Padre y al Hijo,
y de ellos procede, todos podemos vivir la misma vida de Jesús”.
Además, “no
lleva una enseñanza distinta, sino que hace vivo y opera lo de Jesús, porque el
tiempo que pasa no lo borra o lo decolora”. El Espíritu Santo “prepara nuestro
corazón para que sea capaz de verdad de recibir las palabras o los ejemplos del
Señor” porque “cada vez que la palabra de Jesús es acogida con alegría en
nuestro corazón, esto es obra del Espíritu Santo”.
Después del
rezo y al saludar a los peregrinos que se encontraban en la Plaza tuvo unas
palabras especiales hacia los misioneros: "Hoy, en el contexto muy
apropiado de Pentecostés, es publicado mi Mensaje para la próxima Jornada
Misionera Mundial, que se celebra en mes de Octubre. Que el Espíritu Santo de
fuerza a todos los misioneros ad gentes y sostenga la misión de la Iglesia en
el mundo entero. Y que el Espíritu Santo nos de jóvenes –chicos y chicas–
fuertes, que tienen ganas de ir a anunciar el Evangelio. Pidamos esto, hoy, al
Espíritu Santo".
Fuente: ACI
Prensa
