Avisos meteorológicos
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
-¡¡Mañana va a nevar!!
Todas las monjas estaban totalmente convencidas. A una se lo habían dicho
en el torno, a otra se lo había comentado el sacerdote antes de Misa...
-¡Que mañana nieva! -nos dijeron también a nosotras, muy convencidas.
-¡Oh, sí, desde luego! Tiene una pinta de nevar... -respondimos bromeando,
tras señalar el radiante cielo azul.
-¡Uf, sí, estoy pensando ir a preparar el trineo! -continué yo, que me
había quitado el jersey por la agradable temperatura primaveral.
Nos reímos un buen rato... y al día siguiente nos tragamos nuestras
palabras. ¡Lástima de trineo! Cayó una nevada monumental, ¡hasta hubo árboles a
los que se les partieron las ramas por el peso de la nieve acumulada!
Esta mañana, en el Oficio de Lecturas, Cristo me ha iluminado la aventura
de la nevada. Ha sido en una lectura de las Catequesis de Jerusalén, de los
primeros tiempos de la Iglesia:
«Si fue Cristo mismo quien dijo sobre el pan: "Esto es mi
cuerpo", ¿quién se atreverá en adelante a dudar? (...) Aunque los sentidos
te sugieran lo contrario, la fe te certifica y asegura la verdadera realidad.»
Si las palabras de un simple hombre sobre el tiempo se han hecho realidad
aunque todo indicaba claramente que era imposible... ¿cómo no van a hacerse
realidad las palabras de Cristo? Él es fiel... ¡y lo que dice, lo cumple!
Hoy el reto del amor es confiar. Tus sentidos y tu razón te mostrarán la
realidad... ¡pero sólo una parte! ¿Por qué no volar más alto? Hoy te invito a
que hagas un acto de confianza en Jesucristo. Busca una iglesia, siéntate cerca
del Sagrario y disfruta de la presencia del Señor. Dile: "Yo confío en ti,
creo en tu palabra... Creo en ti." Puede que veas el cielo completamente
despejado, pero créeme: ¡nevará! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
