Ignazio
Fucci, de ocho años con inmunodeficiencia asociativa y un reciente trasplante
de médula, estaba acompañado por sus padres
Ayer en mañana el papa Francisco recibió en audiencia privada al pequeño Ignacio Fucci
con su familia. El niño de 8 años y originario de Trani, al sur de Italia,
sufre inmunodeficiencia primitiva asociativa y enfermedad crónica intestinal,
un enfermedad muy rara, de la cual se han registrado solo 40 casos en el mundo
y el suyo es el único en Italia.
El
pequeño Ignacio ha sido el primero en el país en someterse a un trasplante
de médula donado por la madre. Desde octubre de 2014, Ignacio y sus padres
son huéspedes en la Casa Bernardette, estructura gestionada por el Proyecto
Niños de UNITALSI (Unión Nacional Italiana de Transporte de
Enfermos a Lourdes y Santuarios Internacionales) que aloja gratuitamente a las familias con
niños ingresados o en tratamiento en el hospital pediátrico de Roma Bambino Gesù.
Hace
algunas semanas el pequeño Ignazio escribió una carta al papa Francisco en la
cual le pedía que rezara por él. El Pontífice respondió al niño invitándole a
ir este miércoles a la Casa Santa Marta para un encuentro privado, también
porque el pequeño Ignazio no puede frecuentar lugares con mucha gente debido al
trasplante. Acompañando a la familia Fucci estaba Emanuele Trancalini,
presidente de UNITALSI de Roma y responsable nacional del Proyecto Niños UNITALSI.
“Ha
sido un momento realmente emocionante. La familia, después de un momento de
vergüenza inicial se sintió mejor gracias a Francisco y le contaron la larga
odisea que lamentablemente han tenido que vivir para permitir a Ignacio recibir
las curas necesarias. Desde hace un año son nuestros huéspedes en la Casa
Bernardette, y esto ha permitido crear entre ellos y nosotros voluntarios una
unión muy profunda, como el de una verdadera familia, tanto que hoy han querido
que estuviera aquí presente junto a ellos en este momento tan importante”,
explicó Trancalini.
Asimismo
precisó que también el papa Francisco expresó su admiración por el trabajo de
UNITALSI desarrollado cada día junto al que sufre, y aseguró que esto no puede
hacer más que “empujarnos aún más a reforzar nuestro compromiso”. Finalmente
indicó que el Pontífice quiso subrayar cómo la solidaridad y la dedicación que
ve en los voluntarios de UNITALSI no la ha visto nunca en ninguna otra parte
del mundo.
El
Santo Padre impartió su bendición al niño y a su familia, expresando toda su
cercanía y su oración, invitándoles a continuar en su lucha y asegurando que
Dios está siempre a su lado, también en los momentos en los que parece más
difícil verlo.
Fuente: Zenit
