La Madre Angélica “hablaba con la verdad a las autoridades, como
una mujer fuerte hace en su familia, a sus sacerdotes y obispos y
también al público
En una emotiva homilía, el Prefecto de la Secretaría de Economía del
Vaticano, Cardenal George Pell, recordó con cariño y admiración el testimonio y
la pasión por el anuncio del Evangelio de la Madre Angélica, fundadora de EWTN,
a quien puso como ejemplo, entre otras cosas, de lo que pueden lograr los hijos
de hogares rotos como el suyo.
En la Misa
que presidió el 1 de abril en la Iglesia Santa Ana
en el Vaticano, el mismo día
de los funerales de la recordada religiosa realizados en Hanceville en Estados
Unidos, el Cardenal Pell recordó los primeros años de la Madre
Angélica y como superó las dificultades, tras el abandono de su padre cuando
ella tenía solo 5 años de edad, hasta convertirse en una religiosa de
clausura a la edad de 21.
“Ella fue criada por su madre que
sufría de depresión. No lo hizo muy bien en la escuela –la secundaria McKinley–
aunque era tamborilera principal de la banda. Su vida porta un mensaje de aliento para
todos los que han sido o son hijos de hogares rotos”, dijo el Cardenal
australiano.
El Purpurado indicó luego que “algunos, tal vez muchos, con ese origen,
tienen la tentación de ser resentidos, tener poca confianza o no muy seguros de
su capacidad de contribuir o construir una buena familia. La Madre
Angélica es un buen ejemplo de lo que puede lograrse pese a los inicios
difíciles”.
“Ella sabía lo que era luchar, su
carácter no era ‘dulce’ pero llegó a ser un triunfo de la gracia de Dios y
conquistando su naturaleza, realmente le prendió fuego a la tierra”.
El Prefecto de Economía del Vaticano resaltó que “su carácter eran tan
jovial que podemos olvidar que era una monja contemplativa franciscana (…) Aún
creo que su nombre de religiosa (María Angélica de la Anunciación) era un poco
incongruente ya que no era ‘angélica’ en el sentido convencional”.
El Cardenal recordó que con solo 200 dólares y cuatro compañeras fundó un
monasterio en 1962 en el sur protestante de Estados Unidos y en 1970 inició
EWTN, la gran cadena católica mundial que con el tiempo se convirtió en
“pionera de la revolución digital y muchos expertos llegan a ver lo que allí
hacían”.
La Madre Angélica “hablaba con la verdad a las autoridades, como una
mujer fuerte hace en su familia, a sus sacerdotes y obispos y también al
público. Como Santa
Catalina de Siena, no fundó otra Iglesia, y mientras hablaba
claramente a diversas autoridades eclesiásticas, reconocía la potestad del
Papa, los obispos y sacerdotes”.
El Cardenal Pell recordó que en 1993, durante la Jornada Mundial de la
Juventud realizada en Denver en Estados Unidos, un grupo teatral presentó a una
mujer personificando a Cristo en un Vía Crucis. Ese abuso hizo que ella
“hablara de modo potente y elocuente, a veces como diatriba, ciertamente un
poco más de la cuenta en ocasiones, pero gracias a Dios que lo hizo así”.
“Creo que fue
de mal gusto, muy imprudente y blasfemo”, escribió la Madre Angélica
al respecto en aquella oportunidad. El Secretario de Economía del Vaticano dijo
luego que “cuando la leí recuerdo haber pensado ‘sí, tiene razón’”.
“Un activista australiano me escribió hace poco y me contó que cambió de
vida luego de escucharla. Ella no era discreta: era a veces imprudente –y por
ello importante para los periodistas– pero era una gran testigo del Cristo
al que seguimos”.
La Madre Angélica, resaltó el Cardenal, “detuvo el camino destructor de
muchos, evitó que otros tantos se hicieran daño. Por encima de todo, damos
gracias a Dios por su mensaje, su coraje y su fe”.
“Rezamos para que la Iglesia en Estados Unidos nos regale otros gigantes
inesperados para ayudar a fortalecer nuestra fe y guiarnos hacia Cristo”,
concluyó.
El Cardenal Pell presidió la Eucaristía que fue concelebrada por Mons.
Darío Eduardo Vigano, Presidente de la Secretaría para las Comunicaciones en el
Vaticano; el P. Federico Lombardi, Vocero del Vaticano; y el P. Jeff Kirby
En la Misa estuvieron diversos representantes del Cuerpo Diplomático como
los embajadores de Estados Unidos y Paraguay ante la Santa Sede, Ken Hackett y
Esteban Kriskovich, respectivamente.
Asistieron representantes del Opus Dei, del Pontificio Consejo Cor Unum,
del Movimiento de Vida Cristiana, de la Congregación para la Doctrina de la Fe,
del Parlamento Europeo y Greg Burke, Subdirector de la Sala de Prensa del
Vaticano, además de diversos periodistas especializados en la cobertura del
Vaticano entre los que estaban varios de los miembros de la oficina de
EWTN/Grupo ACI en Roma encabezados por su director, Alan Holdren.
Fuente: ACI Prensa
