¿Y qué es el Triduo Pascual?
La Cuaresma, camino hacia la
Pascua de Resurrección, comienza el Miércoles de ceniza y termina el Jueves
Santo con la hora menor de la liturgia de las horas llamada Nona; es decir hasta
la Misa de la Cena del Señor exclusive. (Carta apostólica Mysterii
Paschalis, 28). Ojo que el documento utiliza la palabra ‘exclusive’
no inclusive. La Cuaresma no incluye la misa In Coena Domini.
Con la misa de la Cena del
Señor en la tarde comienza el Triduo Pascual: el corazón del Año
Litúrgico. No olvidemos que la costumbre judeo-cristiana considera el inicio
del día desde sus vísperas; por esta razón el Viernes Santo comienza la víspera
del Jueves Santo.
“El Triduo pascual de la
Pasión y de la Resurrección del Señor comienza con la Misa vespertina de la
Cena del Señor, tiene su centro en la Vigilia pascual y acaba con las Vísperas
del domingo de Resurrección” (Carta apostólica Mysterii
Paschalis, 19).
La palabra triduo sugiere la
idea de preparación. A veces nos preparamos para la fiesta de un santo con tres
días de oración en su honor, o bien pedimos una gracia especial mediante un
triduo de plegarias de intercesión.
La Cuaresma es preparación y
el triduo pascual se presenta no como un tiempo de preparación, sino como una
sola cosa con la pascua.
Es el triduo una unidad y
como tal debe ser considerado en que se abarca la totalidad del misterio
pascual. La unidad del triduo está en el mismo Cristo que cuando Él aludía a su
pasión y muerte, nunca las disociaba de su resurrección.
El Evangelio habla de ellas
en su conjunto: “Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles para que
se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen, y al tercer día resucitará” (Mt
20, 17-28).
La unidad del misterio
pascual tiene algo importante que enseñarnos: nos dice que el
dolor no solamente es seguido por el gozo, sino que ya lo contiene en sí mismo.
El triduo se refiere también
a los tres días a los que se refirió Jesús cuando dijo: “Destruid este templo y
en tres días lo reedificaré” (Jn 2,19).
Las diferentes fases del
misterio pascual se extienden a lo largo de los tres días como en un tríptico:
cada uno de los tres cuadros ilustra una parte de la misma escena; juntos
forman un todo. Cada cuadro es en sí completo, pero debe ser visto en relación
con los otros dos.
Fuente: Aleteia
