La violencia continúa en Bangui a
dos semanas de la visita
Los militares franceses desplegados
en la República Centroafricana consideran imposible mantener la seguridad del
Papa en su visita del 29 y 30 de noviembre, por lo que proponen al gobierno de
París sugerir un recorte o bien la
anulación del viaje, según han informado “Le Journal du
Dimanche” y “Le Figaro”.
A partir del 25 de noviembre,
Francisco visitará sucesivamente Kenia, Uganda y la República Centroafricana,
donde tiene intención, de “abrir
la puerta santa de la catedral de Bangui el 29 de noviembre”, anticipando allí el Jubileo de la Misericordia,
según anunció en el Ángelus de la fiesta de Todos los Santos.
Pero la situación en la
República Centroafricana, cuyo gobierno de transición no dispone de fuerzas
armadas, es muy inestable, y la violencia continúa en la capital
a dos semanas del comienzo del primer viaje del Papa Francisco a África.
La operación Sangaris está
formada por 900 soldados franceses que
protegen sobre todo el aeropuerto de Bangui para garantizar la llegada de
material de emergencia y las evacuaciones médicas.
La seguridad de la capital y
el resto del país están en manos de la misión MINUSCA de Naciones Unidas,
integrada por 9.000 soldados y 1.500 policías, muy insuficiente para mantener la calma entre los componentes más extremistas
del frente musulmán Seleka y susadversarios del Anti-Balaka, formado por cristianos y animistas.
Las represalias contra
ciudadanos desarmados del otro bando en los distintos barrios de la capital han
costado desde el primero de octubre 70 muertos y 300 heridos. Se trata de asesinatos a tiros, puñaladas o pedradas, acompañados del
incendio de casas.
Según “Le Journal du
Dimanche”, que cita fuentes militares francesas, “los escenarios que se barajan
en los contactos diplomáticos y de seguridad entre París y el Vaticano son
tres: una visita de dos medias jornadas, la anulación pura y simple del
viaje, o una visita de unas horas que
permita al Papa abrir la puerta santa de la catedral de Bangui por el Jubileo
de la Misericordia”.
Los jefes militares franceses
advierten que los “cascos azules” de la MINUSCA “no podrán encargarse de todo” para garantizar la seguridad del Papa “en un país que no tiene todavía una
autoridad legítima y donde las instituciones de seguridad son casi
inexistentes”.
El ejecutivo provisional,
presidido por Catherine Samba Panza, tendría que haber convocado elecciones generales para el
13 de noviembre, pero no lo ha conseguido, convocando para esa fecha tan solo
el referéndum de la nueva constitución.
Las elecciones legislativas
deberían celebrarse el 27 de diciembre, pero ha habido ya varios retrasos, no se hacen progresos en el censo electoral, y
cientos de miles de centroafricanos siguen refugiados en los países
circundantes para escapar de la violencia.
El gobierno provisional desea
con todas sus fuerzas la visita del Papa como un factor que contribuya a la pacificación entre las dos
comunidades. Y
Francisco quiere ir, precisamente por ese motivo.
Fuente: ABC
