“Resumir” la eternidad en tres palabras, el Cardenal contesta con sencillez: “la vida, el amor y la comunión”
Ha decidido estar en Benin, en uno de los países de su África natal, el Cardenal
originario de Guinea Conakry Robert Sarah, quien sirve actualmente como Prefecto
de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, durante
los días en los que en la capital italiana se ha presentado su libro-entrevista
“Dios o nada”.
“Tengo confianza absoluta en la cultura africana, tengo una fe absoluta en la
fe africana y estoy seguro que África salvará a la familia, África salvará a
la Iglesia. África ha
salvado la Sagrada
Familia (NDR: Huida a Egipto) y en estos tiempos modernos salvará también a
la familia humana”, afirmó el Purpurado en declaraciones al diario La Croix de
Benin el pasado 19 de agosto durante su visita en ocasión de la peregrinación
nacional mariana de Dassa-Zoumè.
Los temas del libro son variados y no excluyen algunos polémicos como los
abusos sexuales de algunos miembros del clero, y la enérgica y decisiva reacción
de Juan Pablo II, Benedicto
XVI y Francisco con su política de tolerancia cero; además de las grandes
preguntas del mundo posmoderno que vive al margen de Dios.
Hay páginas también que tratan algunos asuntos de la política: “¿la
democracia es una invención del cristianismo? Incontestablemente existe una
concepción cristiana de la igualdad entre los hombres”, afirma y precisa que
“una democracia que contribuye al desarrollo integral del hombre no puede
subsistir sin Dios”.
Sobre los divorciados vueltos a casar, el Cardenal Sarah señala que “se
encuentran en una situación que contraviene objetivamente a la ley de Dios”. A
la familia le dedica un capítulo entero titulado “Las piedras angulares y los
falsos valores” en donde trata diversos desafíos pastorales como la defensa de
la vida, el matrimonio y la
santidad de la institución familiar.
Sobre la ideología de género el Cardenal resalta que “no veo ningún progreso
posible para tal fraude. Mi inquietud se debe más al hecho de que algunos
estados y organizaciones internacionales intentan imponer de cualquier modo, a
veces de modo forzado, esta filosofía”.
El Cardenal Sarah fue ordenado sacerdote en 1969 y fue consagrado obispo en
1979, convirtiéndose en el más joven del mundo. En el año 2001 fue convocado a
Roma por el Papa Juan
Pablo II para servir como Secretario de la Evangelización de los
Pueblos.
Benedicto XVI lo eligió como presidente del Pontificio Consejo Cor Unum en el
2010 y en el año 2014 el Papa Francisco lo nombró Presidente del dicasterio
vaticano que se ocupa de la liturgia.
El Purpurado comenta que también le es cercana la figura del Papa Pío XII, a
quien África le debe mucho como la institución de los sacerdotes Fidei donum,
que tienen como una de sus misiones servir en los países donde la Iglesia es más
joven en el continente africano.
Cuando Nicolás Diat le pide “resumir” la eternidad en tres palabras, el
Cardenal contesta con sencillez: “la vida, el amor y la comunión”.
Fuente: ACI
