Las parroquias y diócesis españolas se
coordinan para acoger a los refugiados
Papa Francisco hizo el
domingo un llamamiento: “a las parroquias, a las comunidades religiosas, a los
monasterios y a los santuarios de toda Europa” para que acojan a “una familia
de refugiados”. Ahora, su ejército, el ejercito de la fe y la solidaridad
comienza a actuar y responde a su llamada.
En España son muchas las
diócesis que, de manera inmediata e incluso antes del llamamiento pusieron sus
instalaciones y edificios a disposición de los refugiados. La diócesis de
Málaga ha ofrecido un piso vacío de Caritas con 120 plazas y el arzobispado de
Valencia puso a disposición de cinco familias de refugiados viviendas de su
propiedad.
En Barcelona y las diócesis
catalanas se encuentran trabajando para coordinar los esfuerzos. Nada más
conocerse la tragedia se ofrecía parte del edificio de La Conreria, en Tiana
(Barcelona), sede del antiguo Seminario Menor Diocesano: 50 habitaciones.
En las diócesis de Calahorra
y La Calzada-Logroño se han ofrecido 170 plazas de acogimiento. En concreto, se
trata de tres casas que la institución posee en las localidades de El Rasillo
(40 plazas), Pedroso (70) y Enciso (60).
Se trata de una primera actuación, rápida para intentar ayudar en
lo posible a los refugiados, pero una ayuda que no sólo puede quedar ahí sino
que debe ser coordinada. Una solidaridad sin
coordinación puede llevar al caos organizativo y por ello es importante las
distintas comisiones que han empezado a realizar su trabajo en las diócesis.
Trabajo y coordinación
En Madrid ya ha comenzado a
trabajar una comisión que, su arzobispo Carlos Osoro ha creado para la
coordinación y el ofrecimiento de refugio y hospitalidad. El vicario de
Pastoral Social e Innovación, José Luis Segovia comanda esta comisión en la que
se ofrecen cuatro objetivos: Dar una respuesta unitaria, establecer cauces,
ofrecer concienciación social y ofrecer hospitalidad basada en la inclusión
social.
No es fácil la coordinación
en una emergencia de este calibre, ya que son muchas personas las que quieren
ayudar y acoger refugiados pero no saben cómo actuar. Caritas, la gran ONG de la Iglesia será
la encargada de canalizar estas ayudas y esta disposición de las parroquias.
Un ejemplo práctico de trabajo diocesano
El obispo de San Sebastián,
monseñor José Ignacio Munilla presentaba hoy, durante la Misa en el Santuario
de Ntra. Sra. de Aranzazu un ejemplo de cómo acoger refugiados en una diócesis.
Lo primero es la disposición
de las parroquias, las familias y las comunidades religiosas. Son éstas las que
deben solicitar su intención de acoger a los desplazados de Irak y Siria que
soliciten asilo. Nada
más conocerse las posibilidades se ofrecerá esta acogida, que según explica el
obispo: “tendría una duración de un año”.
Durante este año, las
familias de acogida tendrán un acompañamiento desde CARITAS, quien podrá ayudar
y ofrecer los recursos necesarios para ayudar en una correcta acogida y
hospitalidad. Por ello, el obispo pide que las familias y
comunidades acudan a las parroquias y contacten con sus párrocos: “los cuales
se pondrán en contacto con los servicios centrales de CARITAS, de cara a la
coordinación necesaria”.
Ya desde CARITAS se encargan
de mostrar estas solicitudes y recursos a las autoridades y organismos
encargados de coordinar la acogida a los refugiados. El obispo de San Sebastián
explicaba que, tras realizar este servicio de acogida durante un año, CÁRITAS
se encargará de su “realojamiento e intervención”.
Es un itinerario razonable y
una hoja de ruta para el ejército de solidaridad de la Iglesia: las familias que quieran acoger deben
dirigirse a las parroquias; las parroquias canalizarán e informarán de las
posibilidades a las CARITAS diocesanas y las CARITAS diocesanas ofrecerán estas
posibilidades a los organismos encargados de la distribución de los refugiados. Papa Francisco llamó a todos a la
acogida y las diócesis y los fieles se han puesto “manos a la obra”.
Fuente: Aleteia
