El Papa alentó a vivir siempre la alegría y la esperanza, incluso cuando pareciera que hay motivos para perderlas
En la homilía de la Misa que presidió
esta mañana en la Plaza de Cristo Redentor en esta ciudad de Bolivia, el Papa
Francisco resaltó el ejemplo de las mujeres que, como la Virgen María, cargan
sobre sí la vida y el futuro de la
gente.
El Santo Padre dijo que
se conmueve “cuando veo a muchas madres cargando a sus hijos en las espaldas.
Como lo hacen aquí tantas de ustedes. Llevando sobre sí la vida, y el futuro de
su gente.
“Pero también cargando sobre sus hombros,
desilusiones, tristezas y amarguras, la injusticia que parece no detenerse y
las cicatrices de una justicia no realizada. Cargando sobre sí, el gozo y el
dolor de una tierra”.
“Ustedes –continuó el
Papa– llevan sobre sí la memoria de su pueblo. Porque los pueblos tienen
memoria, una memoria que pasa de generación en generación, los pueblos tienen
una memoria en camino”.
En la Eucaristía,
realizada en un ambiente de fiesta, participaron alrededor de 1 millón de
personas y se colocaron cuatro pantallas gigantes para poder seguir el evento.
Varias de las peticiones se dijeron en guaraní, quechua y aymara.
Concelebraron unos 60
obispos y 640 sacerdotes. En la Misa participó un coro de 1100 integrantes que
interpretaron diversos cantos en latín, quechua y castellano.
El Papa alentó luego a
vivir siempre la alegría y la esperanza, incluso cuando pareciera que hay
motivos para perderlas, y para eso propuso el ejemplo de Jesús: “una actitud en
tres palabras, toma un poco de pan y unos peces, los bendice, los parte y
entrega para que los discípulos lo compartan con los demás. Y este es el camino
del milagro”.
Sobre la primera
palabra, “toma”, el Papa dijo que Cristo conoce el sentir de los suyos, de las
personas: “la riqueza más plena de una sociedad se mide en la vida de su gente,
se mide en sus ancianos que logran transmitir su sabiduría y la memoria de su
pueblo a los más pequeños. Jesús nunca se saltea la dignidad de nadie, por más
apariencia de no tener nada para aportar y compartir. Toma todo, como viene”.
Bendecir, dijo el Papa,
“tiene esa doble mirada, por un lado agradecer y por el otro poder transformar.
Es reconocer que la vida, siempre es un don, un regalo que puesto en las manos
de Dios, adquiere una fuerza de multiplicación. Nuestro Padre no nos quita
nada, todo lo multiplica”.
“Entrega. En Jesús, no
existe un tomar que no sea una bendición, y no existe una bendición que no sea
una entrega. La bendición siempre es misión, tiene un destino, compartir de lo
que se ha recibido, ya que sólo en la entrega, en el compartir es cuando las
personas encontramos la fuente de la alegría y la experiencia de salvación. Una
entrega que quiere reconstruir la memoria de pueblo Santo, de pueblo invitado,
a ser y a llevar por la alegría de la salvación”.
Para concluir el Papa
dijo que “una vida memoriosa necesita de los demás, del intercambio, del
encuentro, de una solidaridad real que sea capaz de entrar en la lógica del
tomar, bendecir y entregar; en la lógica del amor”.
Para esta visita del
Papa a Bolivia se ha dispuesto que colaboren unos 14 mil voluntarios y para la
seguridad se ha dispuesto que sean 35 mil los agentes en todo el país.
En el siguiente evento
con los sacerdotes y religiosos se espera a unas cuatro mil personas, mientras
que para el encuentro del Papa con los movimientos populares se calcula la
participación de unos 1500 delegados.
Puede leer la homilía
completa en: https://www.aciprensa.com/noticias/texto-y-video-homilia-del-papa-en-la-misa-en-santa-cruz-en-bolivia-35171/
Fuente: ACI
