La epidemia - asegura el informe de Caritas - podría controlarse si por lo menos el 70% de los contagiados fueran asistidos.
La misión de la Iglesia en el mundo ha
sido comparada por Papa Francisco a un “hospital de campaña tras una batalla”
(1), sólo que ahora esta imagen se cumple en la acción de Cáritas, la
agencia humanitaria y social de la Iglesia católica para auxiliar los enfermos
de Ebola en Africa y evitar que este mal se extienda en otros
continentes.
“Por cada enfermo de Ebola hay 2,2 casos más de infección al origen. El desafío es reducir el contagio de la epidemia de uno a uno” aseguró el doctor Timothy Flanigan, profesor de enfermedades infecciosas, en la Brown University School of Medicine y diácono permanente en Providence (Rhode Island, EEUU), presentando su experiencia directa en Liberia (África) este martes en la Conferencia de Prensa de Cáritas Internacional sobre la respuesta de la Iglesia Católica a la crisis del Ébola.
“Por cada enfermo de Ebola hay 2,2 casos más de infección al origen. El desafío es reducir el contagio de la epidemia de uno a uno” aseguró el doctor Timothy Flanigan, profesor de enfermedades infecciosas, en la Brown University School of Medicine y diácono permanente en Providence (Rhode Island, EEUU), presentando su experiencia directa en Liberia (África) este martes en la Conferencia de Prensa de Cáritas Internacional sobre la respuesta de la Iglesia Católica a la crisis del Ébola.
La comunidad internacional
está alerta. La peor epidemia de Ebola en la historia se conoció en marzo
2014, desde que fue descubierto el virus en 1976. Es una enfermedad que
podría llegar al récord macabro de difusión y muertes del HIV-SIDA y la
Tuberculosis sino se toman medidas internacionales. La diferencia fundamental
es que el virus que está azotando África se transmite con el simple
contacto y por fluidos corpóreos. Es suficiente el sudor de un enfermo
para infectar.
La Iglesia no tiene miedo de tocar a los que sufren
Sin embargo, el cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano en declaraciones a Aleteia ha afirmado que la Iglesia está en trinchera contra el Ebola y no tiene “miedo de tocar a los que sufren”.
“La Iglesia no toca nada a distancia. La Iglesia sigue el ejemplo de Jesús. La salvación de los hombres se hace con cercanía. Esto no significa ser suicidas. Se necesita realizar actos concretos, actos de amor. Llegando a quienes sufren” dijo el cardenal Turkson anfitrión del evento acogido en la sala de su dicasterio en el Palacio de San Calisto en Roma.
Sin embargo, el cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano en declaraciones a Aleteia ha afirmado que la Iglesia está en trinchera contra el Ebola y no tiene “miedo de tocar a los que sufren”.
“La Iglesia no toca nada a distancia. La Iglesia sigue el ejemplo de Jesús. La salvación de los hombres se hace con cercanía. Esto no significa ser suicidas. Se necesita realizar actos concretos, actos de amor. Llegando a quienes sufren” dijo el cardenal Turkson anfitrión del evento acogido en la sala de su dicasterio en el Palacio de San Calisto en Roma.
“El Ebola es real y existe” es el lema utilizado por Caritas para sensibilizar
sobre el virus que está golpeando Africa Occidental. Monseñor Robert J.
Vitillo de Caritas Internationalis en conferencia de prensa ha informado que
“es una dramática realidad, una emergencia sanitaria y una crisis humanitaria
regional”.
“Desde marzo hasta inicios de octubre se ha llegado a 10.000 casos de contagio y más de 5.000 muertes registradas en Guinea Conakry, Liberia y Sierra León con otros casos en Nigeria y Senegal” afirmó el también consejero para la Salud de la Santa Sede en Ginebra que ha regresado recientemente de Liberia.
Occidente tiene miedo del Ebola
Al cardenal, Turkson no le extraña que el occidente tenga miedo del Ebola. “Lo que falta es un sentido de fraternidad” porque más allá del miedo humano, más allá de la percepción del mal, asegura el Cardenal de Ghana hay “personas que están por morir y esto nos debe hacer reflexionar”. Asimismo, nos invita a pensar “en las personas que están combatiendo el Ébola para hacerles llegar nuestro apoyo y ayuda concreta”.
Precisamente, los primero soldados caídos en la guerra contra este virus han
sido enfermeros y médicos. Además de los casos de misioneros y sacerdotes
contaminados o en cuarentena. La preocupación de la Iglesia y de Caritas
es que muchos hospitales han cerrado para evitar más contagios y no abrirán
sino con personal especializado que “lamentablemente es escaso, además por el
elevado numero de muertes en esta categoría”.
La epidemia - asegura el informe de Caritas - podría controlarse si por lo menos el 70% de los contagiados fueran asistidos. “Muchas veces los enfermos son tenidos juntos en habitaciones improvisadas porque la unidad de aislamiento está llena” confirmó Sor Barbara Brillant desde Liberia en videoconferencia con los asistentes reunidos en la sala del Pontificio Consejo de Justicia y Paz.
“14 hospitales de 18 que pertenecen a la Iglesia siguen abiertos con un gran esfuerzo […] nuestro trabajo también consiste en educar a las personas a la prevención, hemos comenzado una campaña en la zona rural como en la zona urbana”.
La emergencia es tal, que “en un solo día nos han llegado 100 casos sospechosos, en una sola mañana” testimonia en el informe, el director del hospital estatal de Makeni, en el norte de Sierra León. “Más del 90% de los casos son positivos, tenemos mierdo de que la situación empeore”.
John Edward Bull de Cáritas, Sierra León, sostiene que existen diferentes problemas culturales y sociales. Comportamientos que hay que cambiar en la población local. “Existen casos positivos que se esconden por vergüenza o por el miedo a la discriminación, personas que corrompen funcionarios para que no se sepa que tipo de muerte tuvo el ser querido” con consecuencias en la difusión de la enfermedad y lógicamente obstrucciones al conteo de los casos.
“En Cáritas estamos trabajando por un manual para dar a los sacerdotes y agentes
pastorales para sensibilizar a la población, además existe “el problema de poner
en cuarentena las personas que luego no tiene como alimentarse” añadió.
El cardenal Turkson dijo a Aleteia que “la manera tradicional para el
sepelio de un muerto de Ébola es otro problema. En varios países de África el cuerpo debe ser lavado
antes de su sepultura, pero esta tradición aumenta el riesgo de difundir la
enfermedad. “Los bautizados en Cristo ya
han recibido el bautismo, el sacerdote puede rociar con agua bendita el
cuerpo. Cristo ya ha lavado nuestros
pecados con el agua desde la pila bautismal” confirma el cardenal
Turkson.
Por otro lado, el problema de Ébola en África tiene consecuencias
económicas, sociales y políticas. John Edward Bull aseguró que existe una
inestabilidad en los países donde la cuarentena ha cerrado escuelas (en varios
países y es indefinido o hasta final del año), el paro de la producción agrícola
y de procesamiento de alimentos, la desocupación, están creando más muerte.
La Iglesia está tratando de limpiar estas heridas pero sobre todo
nuestro compromiso es dar esperanza. La esperanza no debe morir”.
“La Iglesia
debe estar con quienes sufren. Mis superiores no querían que fuera a hacer misión, porque temían por mi
salud, pero yo tomé el riesgo” sostiene el misionero, Aristelo Miranda,
religioso, Camillian Fathers, quien ha regresado apenas hace 10 días de Sierra
León y ha compartido la cuarentena con las familias de una población que ha
sido aislada para evitar la propagación. “El problema es la imposibilidad
de diagnosticar rápidamente la enfermedad, tener laboratorios y la falta de
educación para evitar que las personas sean estigmatizadas”.
Datos sobre la crisis del Ébola que tiene en primera línea a
Cáritas en Africa:
-Cerca 22 millones de personas viven en áreas con
una fuerte presencia del virus del Ebola en Guinea, Liberia y Sierra León;
-Más de 10 millones de personas necesitan asistencia por consecuencia
directa o indirecta del virus (sanitaria, bienes alimentarios, y no
alimentarios);
-Entre el 50% y el 70% es el porcentaje de mujeres enfermas
del virus del total de los contagiados;
-Más de 3700 los niños que se han
quedado huérfanos a causa de la epidemia.
Para conocer los datos
internacionales sobre el numero de muertes ver la página de la Organización Mundial de
la Salud.
Fuente: Aleteia