CONCLUSIONES A PRIMERA VISTA (PERIODO ESTUDIADO: OCTUBRE 2012-
JUNIO 2014)
1. Se ha detectado que el derecho a la libertad
religiosa se vulnera de forma significativa (vulneración “alta” o “media”) en 82 de los 196 países
del mundo (el 42%) o que se está deteriorando.
2. Atendiendo a una serie de cuestiones relacionadas con
la libertad religiosa, otros 35 países (el 18%) se han clasificado en la categoría de
“preocupante”, pero sin deterioro de la situación.
3. La situación de la libertad religiosa en los 80
países restantes (el 41%) no es preocupante. El Informe no ha descubierto en estos países violaciones
habituales o sistemáticas de la libertad religiosa.
4. En la mayor parte de los lugares en los que la
situación de la libertad religiosa ha sufrido algún cambio se ha tratado de un empeoramiento. De los
196 países analizados, solo
seis han mejorado. El deterioro de la situación se ha
registrado en 55 países (el 28%).
5. Incluso 4 de los 6 países en los que se ha observado
cierta mejoría (Irán, los Emiratos Árabes Unidos, Cuba y Qatar) siguen clasificados como
lugares de persecución “alta” o “media”. Zimbabue y Taiwán entran en las categorías
“preocupante” y “baja” respectivamente.

a. De ellos, 14 sufren persecución religiosa ligada al
islam extremista. Se trata de: Afganistán, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Iraq, Libia, Maldivas,
Nigeria, Paquistán, República Centroafricana, Somalia, Siria, Sudán y Yemen.
b. En los 6 países restantes, la persecución religiosa
está ligada a regímenes autoritarios. Se trata de: Azerbaiyán, China, Corea del Norte,
Eritrea, Birmania (Myanmar) y Uzbekistán.
Basándose en estas conclusiones, el Informe
concluye:
7. En el período estudiado, la libertad religiosa
mundial ha entrado en una época de grave deterioro.
8. Los titulares de los medios de comunicación muestran
una creciente tendencia a la persecución dirigida a marginar a las comunidades religiosas,
impresión avalada por esta investigación.
9. En la lista de Estados con las violaciones más graves
de la libertad religiosa predominan los países musulmanes.
10. La libertad religiosa se está reduciendo en los
países occidentales, predominantemente cristianos por razones históricas. Dos factores explican
esta circunstancia. En primer lugar, existe un desacuerdo sobre el papel que debe
representar la religión en la “vida pública”. En segundo lugar, la apertura a la libertad
religiosa está amenazada por la creciente preocupación social por el extremismo.
11. Los cristianos siguen siendo la minoría religiosa
más perseguida, debido en parte a su amplia difusión geográfica y a su elevado porcentaje. No
obstante, también los musulmanes sufren un alto grado de persecución y discriminación,
tanto a manos de otros musulmanes como de Gobiernos autoritarios.
12. Los judíos de Europa Occidental sufren violencia y
otros malos tratos que normalmente son de baja intensidad. Sin embargo, este tipo de
problemas ha aumentado, provocando una mayor emigración hacia Israel.
13. Se han encontrado algunas manifestaciones positivas
de cooperación religiosa, pero con frecuencia son el resultado de iniciativas locales
no de un avance a nivel nacional.
14. La persecución de las minorías religiosas presentes
desde antiguo y el surgimiento de Estados monoconfesionales están provocando
desplazamientos de grandes cantidades de población lo que ha llevado a una crisis
internacional de refugiados.
15. Los países de Europa Occidental, que hasta hace poco
eran mayoritariamente cristianos y racialmente homogéneos, se parecen cada vez más a las
sociedades multiconfesionales y variadas de Oriente Medio. Este hecho está generando
tensiones, tanto políticas como sociales.
16. El incremento del “analfabetismo religioso” entre
los legisladores occidentales y los medios de comunicación internacionales está obstaculizando el
diálogo productivo y la formulación de políticas eficaces.
17. En conclusión, para revertir las alarmantes
tendencias descubiertas en este Informe, la responsabilidad de luchar contra la violencia y la
persecución reside, en primer lugar y sobre todo, en las propias comunidades religiosas. Cada
vez es más urgente la necesidad de que todos los líderes religiosos proclamen alto y claro su
oposición a la violen.
Fuente: AIN 2014