ReL La famosa hija de Isabel Preysler y el Marqués
de Griñón relata en “Estamos de
vuelta” (Libros Libres) cómo encontró a Dios tras una existencia viviendo de
espaldas a Él.
Cuenta Tamara Falcó en el libro de forma extensa y promenorizada su
sorprendente conversión a la fe desde un ateísmo pasivo. Una vuelta a la religión que ha acaparado muchas
noticias en los medios de comunicación. Algunas de las frases
que podríamos destacar del libro son las siguientes: [....]
● “Me he enamorado de Cristo. Cristo es mi amigo fiel. Es la proyección viva de lo que mi corazón aspira a ser”
● “Si me sintiese llamada me haría monja, pero no he sentido esa vocación”
● “Cuando Dios te toca y descubres el amor, no hay corazón que se pueda
resistir”
● “Sentía una melancolía difícil de describir, y fui a una librería y la Biblia
fue el único libro que me llamó la atención”
“De Medjugorje no hay nada que no te llame la
atención”. Con esta contundencia expresa Tamara Falcó la
impresión que le causó su peregrinación a Medjugorje en agosto de 2012: “Un
lugar en el que todo huele a Dios”.
Tamara Falcó, la famosa hija de Isabel Preysler y el Marqués de Griñón, cuenta
su peregrinación a Medjugorje en el libro titulado Estamos de vuelta
(LibrosLibres), una colección de testimonios de peregrinos españoles
recogida por el reportero Jesús García, amplio conocedor del fenómeno que rodea
a la aldea ubicada en Bosnia, sobre el que el Vaticano mantiene una profunda investigación abierta desde
2010, abordando las supuestas apariciones marianas que allí suceden desde 1981.
Toda su conversión
La ‘Emperatriz de Corazones’, sucesora en el ‘reinado couché’ de
su madre, no cuenta sólo su peregrinación a Medjugorje.
En la amplia entrevista realizada por Jesús García, Tamara Falcó narra todo su proceso de
conversión, introduciendo su experiencia de Dios con recuerdos
de su infancia, sus primeras oraciones, su
discusión con Cristo tras la separación de sus padres o el
vacío interior tan grande en el que vivió como preludio de su conversión: “No
te puedes ni imaginar lo desesperante que es el llegar casa una tarde y darte cuenta de que tienes todo lo que se puede
desear y no eres feliz”.
“Tamara Falcó está viviendo una conversión auténtica, preciosa, sin mediadores ni intermediarios” afirma Jesús
García, autor del libro, quien explica que la conversión de una
de las celebrities más seguidas por la prensa del corazón “ha sido producto de una comunicación directa
entre Dios y ella. Una revelación de un Padre Dios directa al
corazón de su hija Tamara, en la que no ha intervenido ni parroquia ni
movimiento alguno. Ha sido cosa de ellos dos. De Tamara y de Dios”, sentencia
García.
“En la Biblia está escrita toda mi vida”
Resulta curioso conocer que todo empezó en una librería: “Sentía
una melancolía difícil de describir, una soledad en el corazón de la que nadie
me podía sacar, en la que nadie podía consolarme. Era una sed de alegría, de felicidad por vivir,
no por tener. Entonces me fui a La Casa del Libro y la Biblia
fue el único libro que me llamó la atención”.
“La Biblia me atrapa porque en ella está
escrita toda mi vida -explica la reciente conversa-, en el
sentido de que todo lo que me ha pasado a mí antes, ya está escrito en la
Biblia. Hasta ese momento yo había vivido mi vida sin libro de instrucciones, y
eso es la Biblia, nuestro libro de instrucciones. Nos explica de donde venimos,
nuestro problema con el pecado, de donde viene el dolor y nos cuenta también de donde viene la alegría
que ansiamos en nuestro corazón y cómo vivir hacia ella”.
“Me he enamorado de Cristo”
La alegría que descubrió Tamara Falcó en la Biblia se hace viva
en un enamoramiento: “Yo
estoy en la Iglesia porque me he enamorado de Cristo”, lo cual
no implica que se haya sentido llamada a la consagración religiosa: “Si me
sintiese llamada me haría monja, pero no he sentido esa vocación”. ¿Y qué
enamora de Cristo a una joven como Tamara Falcó? También lo cuenta: “Cristo es mi amigo fiel. Es la
proyección viva de lo que mi corazón aspira a ser. Es toda expresión de bondad
que se pueda experimentar. No tira la primera piedra, cura a un enfermo aunque sea sábado y se tenga
que enfrentar a la Ley, ama a Pedro pese a que le negó tres
veces. Es el bien, es la paz, es la verdad. Aunque tú sigues teniendo tus
miedos, tus heridas, a partir de Cristo sabes que todo se puede sanar, de
verdad, y tener paz. Con Él comienzas a tener esperanza, a ver la Luz”.
Y es que “cuando Dios te toca y
descubres el amor, no hay corazón que se pueda resistir".
“La paz está en Dios”
Una de las palabras más utilizadas por Tamara Falcó es ‘paz’,
una paz desconocida hasta que empezó a dedicar algún rato de su jornada a la
oración: “Me fui sola al campo, a la casa de mi padre, que nadie entendía que
yo quisiese estar sola con mi oración, mi
Biblia, yendo a Misa al pueblo. En esos días, por primera vez
en mi vida, sentí la paz. Ahí descubrí, en esa soledad, buscando la compañía de
Dios, que la paz está en Dios”.
El autor
Estamos de vuelta es la quinta obra literaria de Jesús García (www.jesusgarciaescritor.es), que
firmó sendos Best Sellers con Medjugorje (2009)
y ¿Qué
hace una chica como tú en un sitio como este? (2011), publicados
también en LibrosLibres, así como la novela Tíos con
suerte (2011) y el trabajo Esclavos en el
paraíso (2012).
Colaborador de diferentes medios de comunicación, Jesús García ha firmado
numerosos trabajos sobre la realidad de comunidades
cristianas en países donde viven persecución, y guarda una
amplia cosecha de testimonios de conversión, fenómeno que vivió él mismo en
2006.
Estamos de vuelta
En la obra entran otros ocho testimonios a parte del de Tamara
Falcó, entre ellos el del deportista
olímpico Litus Ballbé, hoy seminarista, o el de Natalia Gómez
de Enterría, quien ocupara el cargo de Directora
de Recursos Humanos de la SGAE y que vivió una asombrosa
conversión tras peregrinar a Medjugorje.
“También podemos conocer a Javier
Catalán, un técnico de la Cadena SER que tras controlar desde
la mesa de sonido una entrevista sobre Medjugorje, acabó peregrinando allí y
confesándose cuarenta años después”, revela Jesús García.
