La Fiesta del Corpus Christi
es muy importante en nuestra vida cristiana. Desde pequeños oíamos que hay tres
días que brillan más que el sol, y uno de ellos es el Corpus Christi y así lo
hemos celebrado con una Misa muy especial, ya que en ella han participado todos los niños y niñas que las últimas
semanas han recibido por vez primera la Comunión.
Después de la Santa Misa,
hemos tenido la procesión con el Santísimo Sacramento y ha consistido en hacer
un homenaje agradecido, público y multitudinario de la presencia real de Cristo
en la Eucaristía, sacando en procesión al Santísimo Sacramento por las calles de
nuestro pueblo para afirmar el misterio del Dios con nosotros en la Eucaristía. Esta costumbre ayuda a que
los valores fundamentales de la fe católica se acentúen con la presencia real y
personal de Cristo en la Eucaristía.
Por la tarde, a las cinco,
unidos al Papa Francisco y a toda la Iglesia Universal hemos tenido la Adoración
al Santísimo Sacramento.