“Cumplirá mi encargo”
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Estaba
estudiando en mi celda, cuando comencé a escuchar cómo caía una suave y fina
lluvia. Siempre nos han explicado que precisamente ese tipo de lluvia es la
mejor. Porque, al caer suavemente, pero constante, va empapando toda la tierra
sin erosionarla ni arrastrarla.
Siempre que
oigo llover, me viene al corazón esa Palabra del Señor, que es una promesa para
nosotros: “Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá
sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, así será
mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que llevará a cabo
mi encargo.” (Is 55, 10-11)
Él promete
hacer de nuestra vida una fuente de Vida para nosotros y para los que nos
rodean, y en su Palabra no hay engaño. ¡Él llena todo de sentido! Lo que sucede
es que actúa como esa fina lluvia, sin atropellos ni pretendiendo efectos
inmediatos.
Siempre me ha
costado mucho el hecho de no lograr las cosas de forma rápida e inmediata. Sin
embargo, cada vez más me voy dando cuenta de que solo descanso cuando me abro a
vivir en “el largo plazo”, porque solo desde esa perspectiva más amplia de mi
realidad puedo ver cómo el Señor sí va haciendo grandes transformaciones.
Vernos a
nosotros mismos y a los demás de este modo supone comprender que siempre
estamos siendo trabajados por el Señor, que nadie es su problema, como tampoco
a nadie le define la debilidad a la que se enfrenta. Todos somos mucho más de
lo que vemos a simple vista, porque “aún no se ha manifestado lo que seremos”
(1 Jn 3, 2).
Que lo que hoy
tenemos entre manos no nos bloquee el corazón. Ejerzamos nuestra
responsabilidad con todo empeño y que, con nuestro deseo de ser esa “tierra”
que se deja trabajar por Él, confiemos plenamente en que el fruto prometido
llegará.
Hoy el reto del
amor es mirar tu vida, o la de la persona que llevas en el corazón, desde “el
largo plazo”.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
10 octubre 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
