Para hacer frente a los trastornos del sueño, los grandes santos también tenían sus pequeños hábitos. Sus remedios, muy sencillos, tal vez te ayuden a conciliar el sueño o a dormir bien por la noche
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Cuando el peso
de las malas noticias se vuelve demasiado agobiante, una buena noche de sueño
suele permitir ver el mundo y la vida bajo una luz más positiva. Y cuanto mejor
se duerme por la noche, más maravilloso y claro parece todo por la mañana. Por
desgracia, entre el 18.8% y más del
40% de los adultos sufren trastornos del sueño.
Si bien las
causas son diversas, las consecuencias a la mañana siguiente son las mismas:
mal humor, dificultades para concentrarse, pensamientos negativos… Entonces,
¿cómo pasar una buena noche? ¿Qué hacer antes de irse a dormir? Con motivo del
Día Mundial del Sueño, este 13 de marzo, aquí hay algunos consejos de los santos
para dormir bien:
1. Tomar pan y
agua - San Felipe Neri
Este alegre
santo era conocido por su hospitalidad y su sentido del humor. A mucha gente le
gustaba pasar tiempo con él. Para sorpresa de sus invitados, solo comía pan y
bebía agua. ¿Cómo alguien tan feliz y divertido podía seguir una dieta tan
estricta? Este remedio podría ser justo lo que necesitas para dormir mejor. Y
lo dice la ciencia: es importante evitar la cafeína y el alcohol antes de
acostarse.
¿Quizás
pensabas que tomar una copa de vino por la noche te ayudaría a dormir mejor?
También en este caso, es una falsa buena idea: esa última copa perjudica la
calidad de tu sueño. Así que, en lugar de tomarla, come un trozo de pan y bebe
unos sorbos de agua.
2. Rezar el
rosario - Jacinta y Francisco
Jacinta y
Francisco fueron dos de los niños de Fátima que tuvieron el privilegio de ver a
María durante sus apariciones. Ella les dijo que rezaran el rosario todos los
días. Si estás cansado de contar ovejas, intenta pedirle ayuda a la Virgen
María rezando el rosario. En cuanto sientas que te estás quedando dormido,
pídele a tu ángel de la guarda que termine tus oraciones.
3. Salir a
caminar como el beato Stanley Rother
El padre
Stanley, el primer sacerdote católico mártir de los Estados Unidos, no era
ajeno a la caminata. Creció en una granja, luego trabajó como conserje y
jardinero durante sus años en el seminario, antes de ofrecerse como voluntario
para servir en una zona rural de Guatemala. Si no realizas mucho trabajo físico
en tus actividades diarias, tal vez te cueste más conciliar el sueño. Pero con
solo caminar 30 minutos al día, mejorarás notablemente la calidad de tu sueño.
¡Así que da una vuelta a la manzana y pídele al beato Stanley un poco más de resistencia
si la necesitas!
4. Cómo
acondicionar un dormitorio cómodo al estilo de San Benito
Siempre que sea
posible, es preferible que el lugar donde duermes no sea el mismo en el que
realizas otras actividades cotidianas. San Benito, el padre del monacato occidental,
tenía reglas específicas para organizar el descanso de sus monjes. La más
importante era la de asegurarse de que la celda monástica estuviera
"orientada" hacia el descanso, y no hacia el trabajo. Si eso
significa pasar menos tiempo en tu habitación por la noche, o si significa
reorganizar ciertas cosas, que así sea.
5. Llevar un
diario de oración como Elisabeth Leseur
Una buena forma
de hacer un balance del día y relajarse por la noche es llevar un diario.
Escribir los pensamientos es una forma muy eficaz de comprender las emociones,
tomar distancia frente a los avatares de la vida cotidiana y, por lo tanto,
manejar mejor el estrés que afecta la calidad del sueño. En cuanto a Elisabeth,
esposa de Félix Leseur, llevaba un diario en el que escribía sus oraciones por
la conversión de su esposo.
6. Deja a un
lado las angustias, como el Padre Pío
La ansiedad
puede dificultar mucho el sueño. Si estás pasando por un momento de tristeza,
duda o estrés, ¿por qué no buscas la paz siguiendo este consejo de Padre Pío,
sacerdote y místico italiano: "Reza, espera y no te preocupes"?
Libérate de tu ansiedad antes de que tu cabeza toque la almohada con esta
oración que encontrarás aquí.
Cecilia Pigg
Fuente: Aleteia
