El presbítero asturiano colabora con la plataforma desde 2021 y atiende a quienes acuden en busca del sacramento del perdón, acompañamiento y orientación espiritual
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| Juan José Hernández Déniz |
El
acompañamiento espiritual de los jóvenes también encuentra nuevos cauces en
internet. La plataforma Jóvenes Católicos cuenta entre sus colaboradores con
sacerdotes a los que los usuarios pueden acudir para charlar, plantear sus
inquietudes o recibir el sacramento de la reconciliación. En Asturias, uno de
ellos es Juan José Hernández Déniz, que forma parte del equipo desde los
primeros pasos del proyecto, en 2021.
El proyecto ‘La
Barca del Padre’
Su
incorporación estuvo relacionada con otra iniciativa de evangelización
impulsada por el propio sacerdote, La Barca del Padre. «Ellos me conocieron por
este conducto», explica Hernández Déniz a Religión Confidencial. Inicialmente,
desde Jóvenes Católicos le propusieron elaborar contenidos dirigidos específicamente
a los jóvenes, especialmente sobre cuestiones relacionadas con el sacramento
del perdón y con la vivencia de la presencia real de la Providencia de Dios.
Con el tiempo,
su colaboración se amplió. El sacerdote comenzó también a publicar homilías
breves sobre la liturgia dominical, pensadas específicamente para un público
joven. El objetivo, explica, era ofrecer reflexiones «cortas, directas» que
ayudasen a los jóvenes a «repensar su fe y el seguimiento de Cristo».
Biografías de
santos como ejemplo para los jóvenes
Otra de las
tareas que asumió Hernández Déniz fue la grabación de breves biografías de los
santos que se celebran cada día. Son ya numerosas las que ha realizado dentro
de este proyecto, con la intención de acercar a los jóvenes ejemplos concretos
de vida cristiana.
Para el
sacerdote, se trata de mostrar «ejemplos vivos de una santidad atrayente para
los jóvenes». La figura de los santos, de este modo, se convierte también en
una herramienta de evangelización: vidas concretas que permiten descubrir que
la fe no es únicamente una cuestión teórica, sino un camino que otros ya han
recorrido.
Pero su labor
dentro de Jóvenes Católicos no se limita a la elaboración de contenidos. Este
sacerdote de la archidiócesis de Oviedo resume su cometido en una actitud de
disponibilidad ante los jóvenes que buscan ayuda.
«Mi labor se
podría resumir en estar atento y al día de la vida de la Iglesia. Servir para
ayudar a jóvenes que por distintas vías llaman a mi puerta», señala. Reconoce
que está «muy implicado» en esta tarea y que se trata de un trabajo que le
proporciona «muchas alegrías».
El sacerdote
sitúa, además, su labor en una perspectiva esencialmente espiritual. «Soy
consciente de que la gracia de Dios nos precede y acompaña», afirma. Su
propósito, añade, es «no solo no estorbar sino sobre todo remar a favor». «La
gloria a Dios. Yo solo soy instrumento», concluye.
Jóvenes que
buscan confesarse y poner a Dios en el centro
Entre quienes
han llegado hasta él a través de Jóvenes Católicos hay jóvenes que buscan directamente
el sacramento de la confesión, pero también personas que necesitan conversar,
pedir consejo o encontrar orientación ante alguna situación concreta.
«Han llegado y
no dejan de llegar personas que vienen buscando la mayoría confesión de los
pecados, pero también consejo, acompañamiento, luz que dé orientación. Un poco
de todo», explica.
Juan José
Hernández Déniz recuerda especialmente una situación que vivió hace pocos días
en su parroquia. Mientras se encontraba en el confesionario, observó cómo
llegaba un grupo de unos cuatro jóvenes. Se sentaron y, después de un rato,
comenzaron a acercarse al confesionario.
La experiencia
llamó su atención porque, según relata, no se trataba de una confesión
rutinaria. «No eran unas confesiones rutinarias y un tanto huecas», explica.
Por el contrario, asegura que aquellos jóvenes «tocaban fondo y con muchas
ganas de mejorar, de poner a Dios en el centro de la vida».
Para el
sacerdote asturiano, esta experiencia refleja parte de lo que está encontrando
a través de la plataforma. «Gracias a Dios han llegado muchas personas por este
cauce de Jóvenes Católicos», afirma. A su juicio, se trata de «una labor muy
interesante y buena» para facilitar que jóvenes que buscan respuestas puedan
encontrar un sacerdote dispuesto a escucharles y acompañarles.
Javier Arias
Fuente:
Religión Confidencial
