Es importante que los católicos conozcamos mejor la Sagradas Escrituras
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El mes de
septiembre la Iglesia lo dedica a las Sagradas Escrituras, el alma de la
teología como lo indica la Dei Verbum nº 24. Es por eso necesario, que el
católico sepa leer la Biblia correctamente para entenderla y asi le ayude en su
crecimiento espiritual. Vamos a dar 5 consejos útiles para iniciarnos en la
lectura de la Biblia:
1.- Elegir
correctamente la versión de la Biblia
Existen
infinidad de versiones de la Biblia unas mejores y otras peores, yo recomiendo
dos criterios a la hora de elegir la versión de la Biblia: a) Fidelidad al
texto original y b) Buenas notas o comentarios bíblicos de ciertos pasajes.
Teniendo en cuenta esto, podemos enumerar algunas de las mejores Biblias: las
de las conferencias episcopales, la Biblia de Navarra, la Biblia de Jerusalén,
la Nacar Colunga, la Biblia Platense etc. Cualquiera de estas es buena para
iniciar una lectura amena y meditada de las Sagradas Escrituras.
2.- Orar antes
de leer la Biblia
La Lectura de
la Biblia, libro cuyo autor es Dios, es necesario una preparación previa para
un correcto entendimiento por eso se recomienda la oración antes de leer
cualquier texto de las Escrituras. Debemos acudir al Espíritu Santo para que
nos de luz en la lectura y entendimiento de la Palabra de Dios. Por ejemplo San
Agustín nos dejó una oración muy bella: Confesiones, XI, 2, 4, «Dame
espacio para meditar en los secretos de tu ley; no cierres sus puertas a los
que llaman a ellas.» Por lo tanto, podemos usar esta oración para
prepararnos antes de leer las Sagradas Escrituras.
3.- Interpretar
las Escrituras a la luz de las enseñanzas de la Iglesia
Se debe tener
cuidado en hacer un estudio privado de las Escrituras, estaríamos cayendo en la
doctrina bíblica de los protestantes de la interpretación privada o individual
de las Escrituras. Por ello, debemos seguir la interpretación que hacen los Santos
Padres, doctores o santos de la Iglesia o los Papas. Ya lo enseña el
catecismo: 113 2. Leer la Escritura en «la Tradición viva de toda la
Iglesia»
Por otro lado,
se debe tener en cuenta idioma, géneros literarios, época, contexto histórico y
social para entender un texto bíblico así como entender el antiguo testamento a
la luz del Nuevo Testamento. Ya lo decía San Agustín: «El Nuevo Testamento está
latente en el Antiguo, y el Antiguo está patente en el Nuevo.» (San
Agustín, Cuestiones sobre el Heptateuco, libro II, cuestión 73) .Esta
formulación fue posteriormente incorporada por el Concilio Vaticano II,
Dei Verbum, 16, que dice: «el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo y el
Antiguo está patente en el Nuevo», reconociendo así la unidad de ambos Testamentos.
Entenderlos juntos no aisladamente.
4.- No leer la
Biblia como un libro de historia o manual científico
Aunque algunos
relatos de la Biblia son históricos y verdaderos, no siguen los criterios
históricos habituales, tampoco se trata de un libro puramente histórico por la
cantidad de géneros literarios que tiene ni es un libro científico donde
corroboremos verdades científicas, la biblia no nos enseña como funciona el
cielo, sino como vamos al cielo.
Debemos darle a
la Biblia el uso para el que fue concebido: acercar las almas a Dios,
enseñarnos la doctrina divina del Salvador, y conducir nuestras almas al cielo
cumpliendo la ley de Dios que ha quedado recogida en ese libro sagrado. San
Agustín enseña: No se lee en el Evangelio que el Señor haya dicho: “Os
envío el Paráclito, que os enseñe acerca del curso del sol y de la luna”. Pues
quería hacer cristianos, no matemáticos.» (San Agustín, Actas contra Félix
el Maniqueo libro I, capítulo 10)
5.- Aplicar las
enseñanzas a tu vida y seguir profundizando
De nada sirve
leer la Biblia si luego no ponemos en practica su lectura, ya decía San
Jerónimo “Desconocer las Escrituras es desconocer a Jesucristo”, si somos
cristianos y amamos a Cristo tenemos la obligación de conocer y vivir las
Escrituras, ellas son fuente de espiritualidad, y el mejor libro que un
cristiano podría leer y del que mas aprende, porque de un simple evangelio
aunque lo leas mil veces, sacaras siempre mil enseñanzas nuevas. Ya lo decía
Santa Faustina: No busco con curiosidad la perfección en ninguna parte,
sino que penetro en el espíritu de Jesús y contemplo sus acciones que tengo
relatadas en el evangelio y aunque viviera mil años, no agotaría lo que en él
está contenido (Diario 510)
Yasmin
Oré y Jesús Urones
Fuente: ReligiónenLibertad
