INAUGURADO EL JUBILEO GUADALUPENSE, MARCADO POR EL AGRADECIMIENTO, LA HUMILDAD Y LA CONFIANZA

Al Año Jubilar está asociado el proyecto de obra social, el “Hogar Santa María de Guadalupe

Mons. Francisco Cerro abre la puerta santa. Crédito: Archidiócesis de Toledo

El Arzobispo de Toledo y Primado de España, Mons. Francisco Cerro, inauguró el Año Jubilar Guadalupense, instituido por San Pío X, invitando a todas las diócesis españolas a vivirlo con agradecimiento, humildad y confianza.

Durante la Misa de apertura de la Puerta Santa en el Santuario de Santa María de Guadalupe (Extremadura, España), Mons. Cerro detalló esas tres claves para celebrar este tiempo de gracia que se extiende hasta el 8 de septiembre de 2027.

El prelado consideró, ante las dificultades de la vida, que “como no metamos a tope el Evangelio, vamos viendo que cada vez nos cuesta más salir de las guerras, los conflictos, los problemas y los sufrimientos" e invitó a hacerlo a través del agradecimiento, la humildad y la confianza.

“La persona que no sabe agradecer, probablemente lleva un cadáver siempre en el corazón, porque el agradecimiento forma parte de la persona que busca en todo esa felicidad que sólo nos dio el Señor”, aseveró el prelado.

Además, expuso que la virtud de la humildad durante este año santo se vivirá en el santuario dedicado a la Morenita de las Villuercas y Reina de la Hispanidad con “abundantes llamadas a la reconciliación, que bien la necesitamos en los momentos que vivimos en España”. En este sentido, añadió que es necesario “mirarnos todos a los ojos como hacen las madres” y que “quien es humilde se mete a Dios en el bolsillo”, mientras que el soberbio “no es capaz de conmover el corazón de Dios ni el corazón de su madre”.

Por otro lado, Mons. Cerro señaló que “el límite de la confianza en Dios es confiar sin límites. Y cuando uno confía profundamente en el Señor, le nacen y le crecen las alas del amor y de la libertad”, lo que no es óbice para saber que “tenemos que pasar por el misterio de vivir confiando en medio de pruebas”, sabiendo que “la victoria está en Jesús”.

En la inauguración del Año Santo Guadalupense también estuvieron presentes el Arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. José Rodríguez Carballo; el Obispo de Coria-Cáceres, Mons. Jesús Pulido; y el Obispo de Plasencia, Mons. Ernesto Brotons.

Asimismo, participaron el Obispo Emérito de Segovia, Mons. Ángel Rubio, nacido en la Puebla de Guadalupe, y los prelados eméritos de Jaén y Albacete, Mons. Amadeo Rodríguez y Mons. Ciriaco Benavente.

Durante el último año jubilar, celebrado en plena pandemia, entre 2020 y 2022, más de 200.000 peregrinos acudieron al santuario.

Hasta la clausura de la puerta santa el próximo año, se ha programado la celebración de cerca de 20 jubileos particulares dedicados a los jóvenes, los misioneros, la vida consagrada, la catequesis y la enseñanza, la pastoral de familia y vida, los emigrantes, la hispanidad, las hermandades y cofradías, los mayores y la pastoral de la salud, la caridad, los sacerdotes y la evangelización y el apostolado seglar.

Al Año Jubilar está asociado el proyecto de obra social, el “Hogar Santa María de Guadalupe”, que pretende dotar de una cierta autonomía a personas con diversas discapacidades intelectuales y físicas con el apoyo de una entidad local especializada, ASDIVI.


Por Nicolás de Cárdenas


Fuente: ACI Prensa