¿Pierdes agua?
| Dominicas de Lerma |
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El
otro día, cogí mi caja de herramientas y me puse a arreglar un par de cosillas
que tenía pendientes desde hacía tiempo. Nos fuimos a mirar un WC que perdía
agua por fuera, pero no se sabía por dónde. Comenzamos a indagar hasta que
descubrimos que era uno de los tornillos de sujeción. Estaba bien sujeto, pero
algo descentrado. Y eso hacía que, gota a gota, fuera perdiendo agua del descargador.
¡Cuántas
veces también nosotros perdemos “agua” así, gota a gota! Cuando la fuga es
grande, es fácil ver por dónde viene, y ante la imperiosa necesidad de
semejante estropicio, uno se pone en marcha enseguida a arreglarlo. Pero cuando
la fuga es tan minúscula que no salta a la vista, podemos estar viviendo tiempo
y tiempo sin querer ver que estamos perdiendo agua por algún sitio. Tan solo
nos limitamos a recoger lo que se desparrama alrededor, pero sin arreglarlo.
Pero
nosotros estamos llamados a mucho más, no a ir tirando con esas pequeñas fugas.
El Señor nos ha creado a cada uno con un corazón inmenso, capaz de llenarse de
Él para poder entregarse del mismo modo. Pero cuando hay una pequeña fisura, se
nos escapa la vida por ahí, y esto nos va debilitando, restando las fuerzas
para poder darnos a los demás.
Por
eso, Él nos llama siempre a prestarle atención a nuestro interior. Como dice
Proverbios: “Guarda tu corazón porque en él está la fuente de la vida” (Prov 4,
23).
Tan
solo necesitamos parar con Él, tener paciencia y detenernos a ver qué pasa,
para descubrir de dónde proviene esa pequeña fuga y para pedirle el don y la
gracia para repararla. Si Jesús nos ha dicho que ha venido para darnos Vida en
abundancia (Jn 10, 10), ¿por qué conformarnos con menos?
Hoy
el reto del amor es reparar grietas. No tengas miedo a tus propias fugas, deja
que el Señor las repare estando a Sus pies. Así, el día de mañana podrá
servirse de ti para ayudar a otros a reparar las suyas.
VIVE
DE CRISTO
¡Feliz
día!
10
septiembre 2026
Fuente: Dominicas de Lerma