En construcción
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| Dominicas de Lerma |
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
¡Cuánto
aprendo de nuestros mayores! Ese día bajaba un poco desanimada a la tienda,
pero justo la persona a la que atendí, sin darse cuenta, me dio un pequeño
“empujón” a mi día.
Esta
persona era lo suficientemente mayor como para tener mucha experiencia de la
vida, y lo suficientemente juvenil de espíritu como para saber llegar a una
persona mucho más joven.
Mientras
empaquetaba sus regalos, me iba compartiendo cosas de sus años de juventud, y a
mí me tenía bien atenta, escuchando:
—Nos
tuvimos que ir a vivir lejos, y ¿sabes? Comenzamos viviendo en una habitación,
¡no teníamos para otra cosa!
En
seguida vinieron otras personas y tuvimos que dejar la conversación, pero, con
tan solo aquella anécdota, el Señor me mostró de nuevo el valor de la lucha, de
la tenacidad, de perseverar en lo bueno sin rendirse a la primera, de perseguir
el anhelo profundo que sentimos en el corazón, con la alegría de saber que cada
día estamos dando un paso más hacia Su promesa de algo mucho más grande aún.
Y
a lo largo del trayecto, casi siempre hay que empezar “en una habitación”; es
decir, por lo sencillo, por lo que no será definitivo, pero siempre para ir dando
pasos de confianza hacia aquello a lo que realmente estamos llamados.
“El
que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre
prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los
ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió,
porque estaba cimentada sobre roca” (Mt 7, 24-25).
Seguramente
aquel hombre, mientras edificaba sus cimientos y construía su casa, tuvo que
comenzar viviendo en una sencilla habitación. En cambio, el que la construyó
sobre arena, enseguida la tenía disponible para vivir… Jesús hoy continúa
hablándonos con palabras que nosotros podemos entender y poner en práctica en
nuestra propia vida.
Hoy
el reto del amor es no rendirse, recomenzar “en una habitación”. Así, mientras
tanto, puedes ir ahondando para construir tu verdadera casa sobre la Roca.
VIVE
DE CRISTO
¡Feliz
día!
03
septiembre 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
