“Aprendamos a no encerrarnos en nuestras convicciones y certezas religiosas, para permanecer abiertos a una relación auténtica con Cristo”
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| Vatican News |
Este 23 de agosto, el Papa León XIV
en su reflexión previa a la oración del Ángelus dijo que, el Evangelio de este
domingo “plantea una pregunta que nos interpela a cada uno en el camino de
nuestra fe: ¿quién es realmente Jesús para mí?”. Este texto, agregó, es un paso
fundamental para los discípulos de todos los tiempos y para cada uno de
nosotros. Por ello, invitó a invocar a la Virgen María, para que nos guíe
siempre en el camino de la fe.
“Aprendamos a no encerrarnos en nuestras convicciones
y certezas religiosas, para permanecer abiertos a una relación auténtica con
Cristo”, esta fue la exhortación del Papa León XIV en su alocución previa a la
oración mariana del Ángelus de este domingo 23 de agosto, ante miles de files y
peregrinos que se congregaron en la plaza de san Pedro.
¿Quién es realmente Jesús para mí?
Al comentar el Evangelio de este XXI Domingo del
Tiempo Ordinario (Mt 16,13-20), el Santo Padre dijo que este texto bíblico
“plantea una pregunta que nos interpela a cada uno en el camino de nuestra fe:
¿quién es realmente Jesús para mí?”. Del relato evangélico, precisó el
Pontífice, se desprende lo decisiva que es esta pregunta para la experiencia
del discipulado.
“De hecho, a pesar de que los doce apóstoles ya habían
compartido gran parte de la vida y del ministerio del Maestro, Jesús no quiso
dar por sentado que realmente lo conocieran y que hubieran comprendido el
misterio del Reino de Dios. Entonces, tras preguntar qué opinaba la gente sobre
Él, les dijo directamente a ellos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»”.
Un paso fundamental para los discípulos
de todos los tiempos
En este sentido, el Papa León subrayó que, este texto
del Evangelio de Mateo es un paso fundamental para los discípulos de todos los
tiempos y para cada uno de nosotros.
“La fe, en efecto, no se nos da de una vez por todas;
al contrario, siempre necesitamos redescubrir el rostro de Cristo y su
Evangelio, profundizar en su mensaje y renovar las decisiones de nuestra vida,
para que sean coherentes con lo que profesamos, venciendo la tentación de creer
que ya lo sabemos todo y de convertir la fe en una mera costumbre”.
Una pregunta que surge especialmente en
la oración
La pregunta que nos hacemos cada día —quién es Jesús
para mí y cuál es el significado de su presencia en mi vida— afirmó el Papa,
surge especialmente en la oración y cuando meditamos sobre el Evangelio; pero
también cuando nos enfrentamos a las heridas y las necesidades de nuestros
hermanos, o en las relaciones y situaciones que más interpelan nuestra
conciencia.
“En definitiva, en el ámbito de nuestra vida podemos
comprobar si, para nosotros, el Señor Jesús es sólo un gran personaje de la
historia que dijo e hizo cosas importantes, o bien el Cristo de Dios, Aquel que
fue enviado para hacernos partícipes del amor del Padre y transformar nuestra
vida y el mundo en el que vivimos”.
No encerrarnos en nuestras convicciones
y certezas religiosas
Por esto, el Santo Padre exhortó a que, aprendamos a
no encerrarnos en nuestras convicciones y certezas religiosas, para permanecer
abiertos a una relación auténtica con Cristo.
“A veces, en lo que respecta a la fe cristiana, nos
conformamos con ‘lo que se dice’, con los tópicos, con lo que nos han
transmitido, quizá incluso con buenas intenciones; pero Jesús nos llama a una
respuesta personal, a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad
con Él, en un encuentro siempre nuevo que tal vez podría exigirnos recorrer
caminos inéditos y tomar decisiones diferentes a las que habíamos imaginado”.
María nos guíe siempre en el camino de
la fe
Antes de invocar la materna protección de la Virgen
María, para que nos guíe siempre en el camino de la fe, el Papa León XIV dijo
que, esto vale tanto para nuestro camino personal como para el camino de la
Iglesia y para las decisiones pastorales, en las que a veces pensamos que basta
con seguir como siempre hemos hecho.
“En cambio, es importante preguntarnos con frecuencia:
¿Quién es el Señor para mí? ¿Lo conozco realmente? ¿Qué me pide hoy su
Evangelio? ¿Qué pasos y qué decisiones debería tomar?”
Renato Martínez
Ciudad del Vaticano
Fuente: Vatican News
