La Virgen el Carmen hizo varias promesas para sus devotos, siempre con miras a llevarlos al cielo con Jesús y una de ellas es el privilegio sabatino
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| MMJ |
La Santísima Virgen María nos quiere en el cielo con su Hijo Jesús. En cada aparición que ha tenido en el mundo se ha enfocado en hablar a todos los seres humanos de lo que ganarán si "hacen lo que Él les diga" (Jn 2, 5). Y su advocación de Viigen del Carmen no es la excepción. Por eso, entre sus promesas encontramos el privilegio sabatino.
La necesidad de pasar por el purgatorio
La Iglesia nos enseña que es necesaria una purificación para la persona que ha muerto en gracia, pero que no está suficientemente limpia de pecado para poder encontrarse con Dios, cara a cara. Dice el Catecismo de la Iglesia católica:
Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo (CEC 1030) .
Por supuesto, esta enseñanza tiene bases bíblicas como leemos en el número 1031, "La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura habla de un fuego purificador". Así mismo, en la Sagrada Escritura lo encontramos desde el Antiguo Testamento:
Por eso, encargó un sacrificio de expiación por los muertos, para que fueran liberados del pecado (2M 12, 46).
El privilegio sabatino
Pues bien, recordemos que la Iglesia dedica a la María Santísima el día sábado, por eso, el privilegio sabatino consiste en la liberación del purgatorio el primer sábado después de la muerte por medio de una intercesión especial de la Virgen. Para obtener esta gracia hay que cumplir los siguientes requisitos:
1.- Usar el escapulario con fidelidad.
2.- Observar castidad de acuerdo al estado de vida.
3.- Rezar del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas en honor a la Virgen) o rezar diariamente cinco decenas del rosario.
¿Y de dónde proviene este privilegio? Muchos años se creyó que había sido por un aparición de la Virgen al papa Juan XXII, y que él había escrito una bula fechada el 3 de marzo de 1322. Sin embargo, no hay registros de dicho documento en los archivos pontificios, y se sabe que el papa no creía en el purgatorio, sino hasta poco antes de su muerte.
Se trata, pues, de una falsificación del siglo XV.
La Madre se preocupa por sus hijos
Sin embargo, la misma Orden del Carmen pidió a varios papas que confirmaran el privilegio sabatino como una ayuda de la Virgen, de manera especial en la hora de la muerte.
Fue el papa Pío V quien publicó el motu proprio Superna dispositione, donde confirmaba los privilegios, indulgencias y gracias concedidas por la Iglesia a la Orden del Carmen, “también el sabatino”.
Asimismo, el Papa San Juan Pablo II se refirió a la devoción de los creyentes que usan el escapulario - que él mismo llevaba sobre su pecho - y que los hace "sensibles a la presencia amorosa de la Virgen Madre en su vida", brindándoles "la protección continua de la Virgen santísima, no sólo a lo largo del camino de la vida, sino también en el momento del paso hacia la plenitud de la gloria eterna" (Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II a la Orden del Carmen con motivo de la dedicación del año 2001 a María)
Confiemos en la maternal protección de María Santísima que nunca nos dejará solos, sobre todo cuando llegue el momento de nuestra muerte.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
