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| Papa León XIV. Foto: Vatican Media. Dominio público |
Tal y como había anunciado en los últimos días durante su encuentro con los
periodistas en Castel Gandolfo, el Papa León ha enviado un último llamamiento a
la Fraternidad Sacerdotal San Pío X pidiéndole que no proceda a la consagración
de cuatro nuevos obispos sin mandato pontificio, prevista en Écône, Suiza, la
mañana del 1 de julio.
«Con ánimo paternal deseo dirigirme a usted —escribe León XIV— y, a través
de usted, a los obispos, sacerdotes, seminaristas y fieles vinculados a la
Fraternidad Sacerdotal San Pío X, consciente de la responsabilidad que el Señor
me ha confiado como Sucesor del apóstol Pedro. La Iglesia reconoce el apego a
la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo
apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición que caracterizan a muchas
personas y comunidades vinculadas a esta Fraternidad. Esto ha motivado la actitud
de atención y benevolencia que mis predecesores les han manifestado
constantemente».
«Con este espíritu, y colmado de afecto cristiano —continúa el Pontífice—,
les ruego y les pido de todo corazón: ¡ ¡Den marcha atrás!. Les exhorto a
considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, pues el acto cismático
que cometerían les privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso
válida, de los sacramentos que aman y buscan para su propia santificación».
«La Iglesia —se lee aún en la carta papal, redactada en francés y dirigida
al Superior general de la Fraternidad, don Davide Pagliarani— está dispuesta a
emprender un camino de diálogo y entendimiento que el Espíritu Santo pueda
hacer posible y fecundo. Rezo por ustedes porque lacerar la túnica
indestructible de Cristo es un pecado de extrema gravedad. Que el Señor ilumine
sus conciencias y despierte sus corazones. En virtud de la autoridad recibida
de Cristo, con el corazón afligido, pero aún lleno de esperanza, siento el
deber de pedirles que desistan de su propósito y encomiendo estas intenciones
al Corazón Inmaculado de María, Madre del Buen Consejo».
El Papa pide, pues, una vez más a los lefebvrianos que renuncien a llevar a
cabo el acto cismático de las consagraciones episcopales sin mandato
pontificio, y es significativo que el argumento más contundente esgrimido en la
carta sea el bien de las almas de los fieles de la Fraternidad San Pío X, ya
que ello haría ilícitos y, en algunos casos (como la confesión sacramental y el
matrimonio) incluso inválidos los sacramentos celebrados.
Fuente: Vatican News
