Dios quiere mirar nuestros corazones, nuestra vida”, afirma León XIV
León XIV, antes
de dirigirse al PAM, visita a los niños y niñas del campamento de verano
"Estate Ragazzi" en el Vaticano, reservado para los hijos de los
trabajadores de la Santa Sede y les advierte sobre los riesgos de las nuevas
tecnologías: "Aprendamos a no depender demasiado de la tecnología y a
pensar por nosotros mismos. En Italia, en Perú y una vez en Estados Unidos,
puse el GPS y me llevó por un camino equivocado, quedé atrapado y no pude
continuar."
“Buenos días a
grandes y pequeños. Estoy muy contento de estar aquí con ustedes esta mañana”.
También este año el papa León XIV visita Estate Ragazzi, el centro
de verano en el Vaticano instalado en el Aula Pablo VI. Recibido con aplausos y
gritos de alegría de los niños, divididos por colores según la franja de edad,
el Pontífice les estrecha la mano y reparte caricias y sonrisas. Luego responde
a las preguntas de algunos de ellos.
La diversión
“sin teléfono”
El primero es
Federico, que cuenta la gran diversión durante las actividades de Estate
Ragazzi “sin teléfono”. En cambio, “durante el resto del año, cuando
volvemos a casa, es casi imposible despegarse de la pantalla. A menudo nos
sentimos un poco atrapados por lo digital y tememos perder de vista a nuestros
verdaderos amigos o encerrarnos en nuestro propio mundo”, admite el joven.
“La
tecnología puede ser muy buena y nos sirve para muchas cosas, pero cuando
estamos juntos no es necesario tener en la mano todo el tiempo el celular o la
tablet. Y de hecho somos felices cuando a veces no estamos atados al tablet o
al teléfono”, responde el Papa.
Importancia de
dialogar, encontrarse y jugar
“Es muy
importante formar amistades, estar juntos, jugar juntos, quizá también estudiar
juntos como personas, no como computadoras o máquinas, como tecno-robots. Somos
seres humanos, personas, y es muy importante el contacto con los demás”, añade.
También cuando
una familia está reunida, “no es suficiente que estemos todos ahí cada uno
mirando su teléfono”, subraya el Papa.
“Es muy
importante aprender a dialogar, a conversar, a estar bien con los demás, a
jugar juntos, e incluso a rezar juntos, porque aunque podamos tener la Biblia y
algunas oraciones en el teléfono, Dios no quiere mirar el teléfono: Dios quiere
mirar nuestros corazones, nuestra vida”, afirma León XIV.
Después, el
Papa ha invitado a los niños a ser “libres de estas cosas que en sí mismas
pueden ser divertidas, una ayuda, algo bonito”, pero recuerda que “es mucho más
importante desarrollar nuestro ser humano con la amistad, con la conversación y
también con todo lo que están haciendo durante estos meses aquí”.
La advertencia
sobre la dependencia de las Apps
El Papa también
dirige una palabra a los más grandes: una advertencia sobre ese “tipo de
dependencia que, a propósito, ponen en los programas las aplicaciones del
teléfono” y con las que “buscan hacernos dependientes” de la tecnología.
“Muchas veces
ayudaría mucho poner límites, decir: ‘Después de cierta hora no miro más el
teléfono’, ‘en ciertos momentos prefiero conversar con la familia, intentamos
estar juntos’”, recomienda el Pontífice.
“No estamos
todos conectados a un cable, ¿verdad? Somos seres humanos —añade—. Vivir y
desarrollar esta dimensión humana. Y también la parte espiritual de nuestra
vida: buscar a Dios en la oración, buscar a Dios juntos en la familia, vivir un
poco más libres de esta dependencia de la tecnología”.
El error del
GPS y la dirección equivocada
Más personal es
la pregunta de Michela, que tomando como referencia el tema de este año
de Estate Ragazzi, La vuelta al mundo en 80 días, pide
al Papa Prevost que revele un secreto de sus muchos viajes por los cinco
continentes.
León XIV
responde con una anécdota: “De pequeños todos aprendimos a leer mapas. Y si
teníamos que ir de aquí, de Roma a Nápoles o a Tívoli, antes de salir
estudiábamos el mapa… Hoy todos ponemos el GPS en el coche o en el teléfono y
vamos”.
“Pues bien,
varias veces en mi vida —en Italia, en otros países de Europa, en Perú y una
vez también en Estados Unidos— puse el GPS y me llevó por un camino equivocado,
me quedé atrapado y no pude llegar a mi destino”.
Aprender a
pensar por nosotros mismos
Por eso,
enlazando con la primera pregunta, el Papa recuerda “que es importante no
depender demasiado de la tecnología”. “Es mucho mejor aprender nosotros mismos
a pensar —insiste—, tener la capacidad crítica de saber a dónde vamos en la
vida, en los viajes, en todo. Estudiar bien, usar la capacidad que Dios nos ha
dado. ¡No necesito el teléfono si el cerebro funciona! Sí, puede ayudarme,
puede darme información, pero también es importante prepararse bien para
viajar”.
“Dios —concluye
el Pontífice— nos ha dado una capacidad maravillosa con nuestra cabeza, con
nuestro cerebro. Esto, en general, es algo que sirve para todos”.
El Papa “jefe
explorador”
Al final de la
visita, el Papa es nombrado Jefe Explorador y recibe el kit del explorador y
una placa de Estate Ragazzi. León se disculpa por no poder quedarse
más tiempo ni responder a todas las preguntas, ya que lo espera la visita a la
sede romana del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
“Antes de irme
—dice— pensaba que sería muy bonito que todos puedan decir también a sus padres
que han rezado con el Papa, porque la oración es muy importante para nosotros.
¡Queremos que Jesús esté aquí con nosotros!”.
Fuente: Vatican
News