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| León XIV, en la audiencia general de este miércoles en el Vaticano. |
La
oficina de prensa de la Santa Sede ha presentado los detalles, logísticas,
temas y pormenores del que será el cuarto
viaje internacional del Papa: su esperada visita a España. El viaje,
cargado de expectación y entusiasmo como tantos afirman, no solo recorrerá los
centros neurálgicos de la nación, sino que se desplazará a las «periferias» de
las Islas Canarias para abordar de frente el desafío de la crisis migratoria.
Un mensaje para España y Europa
La agenda oficial
arrancará el sábado 6 de junio a las 10:30 horas, momento en el que el avión
papal aterrizará en el aeropuerto de Madrid-Barajas. A pie de pista, León XIV
será recibido por los Reyes de España, Pedro Sánchez y otras autoridades. Allí,
dos niños le entregarán un ramo de flores antes de mantener un breve encuentro
privado en el Salón de Honor de
la terminal.
Desde allí, el
Pontífice se trasladará al Palacio
Real para una ceremonia de bienvenida con honores militares en el
patio de armas a las 11:30 horas. Tras subir por la Escalera de Honor, se celebrará
la visita de cortesía a Sus Majestades, que incluirá la tradicional foto
oficial en la Sala Teniers, el intercambio de dones y una reunión privada en el
Salón de los Espejos. El primer gran acto institucional tendrá lugar a las
12:30 horas en el Salón de Columnas, donde el Papa pronunciará su primer
discurso ante las altas autoridades del Estado y el cuerpo diplomático.
Sin
embargo, uno de los hitos que marcará el viaje será el encuentro histórico en el Palacio de las Cortes. El
Papa será recibido por los presidentes del Congreso y del Senado a las puertas
del Parlamento, donde sonarán los himnos nacionales de España y de la Ciudad
del Vaticano. Tras recorrer el Salón de Pasos Perdidos y firmar en el Libro de
Honor, el Santo Padre entrará en el Salón de Plenos.
La Santa Sede ha
remarcado el carácter excepcional de esta visita —un gesto que no se produce en
todos los viajes apostólicos—, definiéndola como una «oportunidad especial»
para que el Sucesor de Pedro hable directamente a los representantes de la
soberanía nacional sobre la unidad y los
valores fundamentales, enviando un mensaje que, aunque centrado en
España, tendrá una clara resonancia en toda Europa.
En la capital, el
Pontífice también protagonizará otros significantes gestos: visitará el centro de acogida CEDIA 24, presidirá
una vigilia con jóvenes en la Plaza de Lima y celebrará la festividad
del Corpus Christi con una multitudinaria misa en la Plaza de Cibeles.
Según el Vaticano, el Papa quiere reivindicar una «fe que camina por las calles»
y no una «fe de museo».
La Sagrada Familia, epicentro del viaje a
Barcelona
El 9 de junio, León XIV
pondrá rumbo a Barcelona. El punto álgido de esta etapa será la Sagrada Familia, coincidiendo con el
centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El Santo Padre inaugurará la Torre de Jesucristo con una bendición
que ha generado polémica por el posible uso del catalán, un tema sobre el que
la Santa Sede ha mantenido una prudente reserva, aunque confirma que el Papa
pronunciará algunas palabras en dicha lengua durante su estancia.
La
jornada del miércoles 10 de junio estará marcada, en primer lugar, por la
visita privada al centro penitenciario de Brians 2. Posteriormente, el
Pontífice se trasladará a la Abadía de Montserrat, donde se espera su llegada a
las 12:00 horas bajo el repique de campanas y el saludo de los niños que lo
aguardarán en el atrio. Tras ser recibido por el obispo de Sant Feliu de
Llobregat y el Padre Abad, el Papa presidirá el
rezo del Santo Rosario, un acto que incluirá un discurso y el emblemático
canto del Virolai, el himno
dedicado a la Virgen de Montserrat. Uno de los momentos más especiales de la
visita será el tiempo de recogimiento que el Papa pasará a solas en la
camarilla de la «Moreneta», antes de
asomarse al balcón de la abadía para bendecir a los fieles congregados en la
plaza y compartir el almuerzo con la comunidad benedictina.
Por la tarde, a las
15:30 horas, la agenda se trasladará al corazón de Barcelona, a la iglesia de
San Agustín, para un encuentro con las realidades de la caridad y la asistencia
diocesana. Este acto tendrá un componente testimonial: el Pontífice escuchará
de primera mano el trabajo de Cáritas y, de forma muy señalada, testimonios sobre el drama de las adicciones y
la trata de mujeres. Un acto que se ha diseñado como un diálogo en el
que León responderá a varias preguntas planteadas por los representantes de
estas asociaciones, antes de dirigirse a la basílica de la Sagrada Familia. El
broche de oro a la jornada en Barcelona lo pondrá un espectáculo de luces y
fuegos artificiales que iluminará el cielo tras la histórica inauguración de la
Torre de Jesucristo.
El viaje a las periferias
El epílogo de este
viaje histórico tendrá como escenario el archipiélago canario, donde el Papa
aterrizará el jueves 11 de junio a las 10:50 horas en la Base Aérea de Gando,
en Gran Canaria. La primera
parada de esta etapa, definida como un encuentro con las «periferias» y la
memoria de los que parten, será el Puerto
de Arinaga. Allí, el Papa escuchará cuatro testimonios: el de un socorrista
marítimo, una voluntaria, una víctima de la trata y una empresaria comprometida
con la acogida. Como gesto de oración por las tragedias del Atlántico, el
Pontífice realizará una ofrenda
floral en memoria de las víctimas que han perdido la vida en el mar,
antes de presidir una misa multitudinaria a las 18:30 horas en el Estadio de
Gran Canaria.
La jornada final, el
viernes 12 de junio, llevará al Santo Padre a Tenerife, donde su agenda
comenzará a las 9:20 horas con una visita al centro de acogida «Las Raíces».
Allí romperá el protocolo lingüístico para pronunciar
su discurso íntegramente en francés, dirigiéndose a los cientos de
migrantes procedentes de la África francófona que se encuentran en el centro.
Tras un último
encuentro con entidades de integración en la Plaza del Cristo, el viaje
concluirá con una solemne Eucaristía en el Puerto de Santa Cruz. El adiós
definitivo a España se producirá a las 15:00 horas, cuando la Reina Sofía despida al Pontífice a pie
de pista en el aeropuerto de Tenerife Norte.
Defensa de la vida y la familia
A lo largo de sus cerca
de 22 discursos, se espera que el
Papa haga hincapié en la paz, la unidad, la polarización y la defensa de la vida y la familia, especialmente
en un contexto de fuerte secularización como el español.
Además, el director de
la Oficina de Prensa ha recordado que el Santo Padre buscará reconectar a la
sociedad con sus raíces cristianas, invocando el legado intelectual de la
Escuela de Salamanca y la hondura mística de figuras como Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz para
iluminar los «tiempos complejos» actuales. España se prepara así para una
visita que, en palabras de la Santa Sede, busca suscitar «hombres santos en
tiempos de hombres fuertes».
María Rabell García
Fuente: El Debate
