Trabajó con huérfanos, creó una congregación para atender niñas pobres...pero aún es poco popular en el fútbol.
![]() |
| San Luigi Scrosoppi, desde 2010 santo patrono del fútbol |
¿Tu selección
nacional de fútbol no lo está haciendo muy bien en el Mundial de 2026?
¿Necesitaría una ayuda celestial?
El 22 de agosto
de 2010 un clérigo del siglo XIX fue proclamado santo patrono de los
futbolistas, con la idea de incentivar las virtudes cristianas en el
deporte, incluyendo la lealtad, el compromiso, la solidaridad, el respeto y el
trabajo en equipo.
Pero, por el
momento, incluso muchos católicos devotos amigos del fútbol desconocen
de quién se trata. Fue el fundador de las Hermanas de la Providencia, pero
fuera de ese entorno y su ciudad de Udine no es muy conocido.
Hablamos
de San Luigi Scrosoppi (1804-1884) un sacerdote italiano de la
congregación de los oratorianos, que como el fundador de esta comunidad
apreciaba el buen humor, los juegos y el trato alegre con niños y jóvenes.
Cuando ya el el
siglo XXI se buscó un santo patrono para el fútbol, se pensó en él por su
amor por los jóvenes, su dedicación educativa, su espíritu alegre, su paciencia y
su capacidad para trabajar por el bien común.
San Luigi
Scrosoppi dedicó su vida a los huérfanos y a la educación de los jóvenes y fue
canonizado por San Juan Pablo II en 2001.
Atendiendo
huérfanos en tiempos de pobreza y epidemia
Luigi Scrosoppi
nació el 4 de agosto de 1804 en Udine, al norte de Italia, en el seno de una
familia profundamente cristiana. Desde los 12 años ingresó al seminario
diocesano y fue ordenado sacerdote en 1827. Antes habían sido
ordenados sacerdotes sus hermanos Carlos y Juan Bautista.
Su ministerio
se desarrolló en una época marcada por la pobreza, las epidemias y las
consecuencias de los conflictos que golpeaban la región de Friuli. Ante esta
realidad, decidió dedicar gran parte de sus esfuerzos a la atención de
niños y, especialmente, de niñas huérfanas y abandonadas.
Junto con
sacerdotes, maestros y jóvenes voluntarios fundó la Casa de los Huérfanos, una
obra sostenida gracias a la caridad y a una profunda confianza en la
Providencia divina. Allí las niñas recibían educación académica y
formación para el trabajo, aprendiendo lectura, escritura, aritmética,
costura y bordado.
“La providencia
de Dios, que prepara las mentes y los corazones para emprender su obra, fue el
único fundamento de este Instituto… esa amorosa y tierna Providencia
que nunca abandona a quienes confían en Él", escribió.
De esta
experiencia surgió posteriormente la Congregación de las Hermanas de la
Providencia, hoy presentes en 14 países, incluyendo tres de lengua
española: Uruguay, Bolivia y Argentina. Países donde, por cierto, es grande la
afición al fútbol.
Una
espiritualidad de alegría y humildad
Aunque en un
primer momento se sintió atraído por la espiritualidad franciscana (que
también es humilde, alegre y un poco juguetona) Scrosoppi finalmente entró en
1846 en la Congregación del Oratorio, al estilo indicado por San Felipe Neri: alegría,
humildad y cercanía pastoral, con sacerdotes que viven juntos en
comunidades sin votos.
Rechazaba la
vanidad y la búsqueda de protagonismo (algo que en el fútbol también
tiene sus ventajas) mientras dedicaba sus energías a acompañar a los pobres, a
los huérfanos y a los jóvenes en formación.
Vivió durante las
guerras que unificaron Italia, a menudo con fuertes corrientes
anticlericales. Una de ellas cerró su Casa de los Huérfanos y la comunidad
oratoriana de Udine. Pero él nunca abandonó a quienes dependían de él
y continuó trabajando por los necesitados. Falleció el 3 de abril de 1884
rodeado del cariño y la gratitud de la población de la gente de Udine.
Buscando
santo patrono para el fútbol
Ya en el siglo
XXI el empresario austriaco, Manfred Pesek, junto con un grupo de
especialistas, y con el apoyo del obispo Andrea Bruno (obispo
de Udine) y el obispo Alois Schwarz (entonces obispo de Gurk, Austria)
y de la sección ‘Iglesia y Deporte’ dentro del Consejo Pontificio para los
Laicos, comenzaron una iniciativa para elegir un patrono para los futbolistas y
aficionados a este deporte. Entre los criterios para elegirlo, debían
articularse virtudes específicas que se cultivan en el futbol, sumado a un
ministerio especial con los niños.
Scrosoppi fue
proclamado en 2010 santo patrono de los futbolistas.
En 2020, en
Milton, una ciudad de 120.000 habitantes en Ontario (Canadá), se creó el Scrosoppi Football Club, en
honor al santo, que en años posteriores ha tenido buenos resultados
tanto en su categoría masculina como femenina, subiendo a categorías
superiores y ganando algunos torneos canadienses.
El 5 de
diciembre de 2025 se inauguró una estatua de tamaño natural de San Luigi
Scrosoppi en la Iglesia de San Valentino, cerca del Estadio Olímpico de
Roma, con una ceremonia presidida por Rino Fisichella, pro-prefecto del
Dicasterio para la Evangelización. Su fiesta se celebra cada 7 de octubre.
Fuente: ReligiónenLibertad
