Todos los días cultivamos relaciones interpersonales, pero, ¿cómo está actualmente tu relación con Dios? Te proponemos un pequeño test para comprobarlo
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| Bricolage |
Todos los días
tenemos tratos con diferentes personas, ya sean familiares, amigos, compañeros
de estudio o de trabajo, o, incluso, personas con las que casualmente nos
topamos en la calle y que no volveremos a ver; pero para todas tenemos una
actitud especial. Sin embargo, tal vez no hemos reparado en la relación más
importante: la que tenemos actualmente con Dios. Por eso, proponemos realizar
un pequeño test para averiguarlo.
1. Al
levantarte
Cuando te
despiertas por la mañana, lo primero que haces es:
a) Revisar el
celular.
b) Persignarte
y dar gracias a Dios.
2. Cuando
tomas tus alimentos
Cuando te
dispones a comer, inmediatamente tú:
a) Comes aprisa
porque tienes poco tiempo.
b) Bendices los
alimentos.
3. Antes de
salir de casa
Te preparas
para salir a trabajar, a la escuela o de viaje, tú siempre:
a) Sales
corriendo porque vas con retraso.
b) Te
encomiendas a Dios para que te acompañe.
4. Si tienes
que tomar una decisión importante
a) Lo comentas
con una persona de tu confianza y sopesas pros y contras.
b) Pides
al Espíritu Santo que te ilumine y luego lo comentas con
una persona de tu confianza y sopesas pros y contras.
5. Para ti,
el domingo
Ha terminado la
semana laboral y llega el domingo, un día que esperabas con ansia, porque:
a) Es día de
descanso y quieres ver series sin que nadie te moleste.
b) Es el día
del Señor, por eso te preparas para ir a Misa y pasarlo con tu familia.
Resultados
Si elegiste la
mayoría de respuestas con la letra "a", hay que trabajar en esa
relación, porque como todas las que tenemos, debemos cultivarla para que madure
y no se marchite.
Si la mayoría
de tus respuestas fueron "b", felicidades, Dios ocupa un sitio
importante en tu vida y sabes que contando con Él sigues por el camino seguro
al cielo.
La buena
noticia está en que Dios nunca se cansa de esperarnos, como san Pedro escribió:
"El
Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene paciencia con
ustedes, porque no quiere que nadie se pierda sino que todos accedan a la
conversión" (2Pe 3, 9).
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
