¿CÓMO SE PRODUCEN LAS MÁS DE 150.000 FORMAS QUE CONSAGRARÁ EL PAPA EN LA MISA DE CIBELES?

Una comunidad de 11 carmelitas descalzas de la Sierra de Madrid ha sido la encargada de elaborar las formas para la misa del Corpus Christi presidida por el León XIV el próximo domingo 7 de junio
Dominio público

Más de 150.000 formas para la misa del Papa

Han sido siete monasterios los encargados de preparar todas las formas para la visita del Romano Pontífice a la ciudad de Madrid. Once carmelitas ubicadas en El Escorial, pueblo de la sierra de Madrid, han preparado más de 150.000 formas para la misa que presidirá el Sucesor de Pedro el domingo 7 de junio en Cibeles.

Un proceso muy minucioso

La masa de las formas se hace con harina de gran pureza mezclada con agua fría, sin levadura, recreando así el pan ácimo como el que Jesucristo usó en la noche de la Pascua cuando instituyó la Eucaristía. La harina ha de ser conservada en unas óptimas condiciones de temperatura para que no le afecte la humedad, el frío o el calor. Todo es «un proceso muy minucioso y todo requiere mucho cuidado», cuenta una de las hermanas.

30.000 formas en una mañana

La mezcla se realiza en una gran batidora de aire comprimido: 18 kilos de harina y 25 de agua permiten elaborar 600 paneles, que se laminan en tres máquinas con dos planchas de cocción cada una, en un tiempo récord de apenas 60 segundos. Después, pasan a un armario donde reposan durante una semana para que la harina se estabilice. A continuación, se trasladan a otro armario, donde se humedecen durante dos horas antes de iniciar el proceso de corte. Esto se hace para que no se partan, pero fundamentalmente para que no queden partículas que puedan desprenderse en los bordes, ya que «es el Señor el que estará ahí cuando la forma sea consagrada», explica la hermana. Repitiendo todo este proceso pueden llegar a hacer 30.000 formas en una sola mañana.

Abastecimiento a todas las parroquias de la zona

La comunidad de 11 carmelitas espera la incorporación de una nueva hermana en septiembre que les ayude con todas sus labores. Abastecen a casi todas las parroquias de los pueblos de la zona —«solo una nos pide 40.000 cada mes»—, pero también a otras fuera de Madrid. Para preparar el encargo del Papa se aumentó el ritmo de trabajo «porque no podíamos descuidar a las parroquias», y tampoco «nuestra vida de oración», que, como comentan, es para ellas la tarea principal.

Federico León García

Fuente: El Debate