La formación de buenos cristianos y buenos ciudadanos representa el objetivo del método scout
León XIV se
reunió esta mañana, en el Aula Pablo VI, con más de 3.000 miembros de la
Asociación Italiana de Guías y Scouts de Europa Católicos, que cumple 50 años,
y recordó que el servicio es el corazón del pensamiento educativo de su
fundador, Baden-Powell, y que «nos libera de la tendencia a estar centrados en
nosotros mismos». Elogió el compromiso europeísta y el acompañamiento de niños
y jóvenes al encuentro con Jesús.
El servicio es el punto que unifica todos los elementos del método scout, el «corazón del pensamiento educativo» de lord Baden-Powell, su fundador. Y servir «significa poner las propias capacidades y el propio tiempo a disposición de los demás, con total gratuidad, sin esperar nada a cambio». Además, «nos libera de la tendencia a estar centrados en nosotros mismos». Así lo recordó el papa León XIV a los scouts de la Asociación Italiana de Guías y Scouts de Europa Católicos, conocidos como Scouts de Europa FSE, recibidos hoy, 1 de junio, en el Aula Pablo VI, con ocasión del 50.º aniversario de la asociación. A los cerca de 3.000 jefes scouts y guías reunidos les deseó que el Espíritu Santo «multiplique entre ustedes sus dones, para que sepan hablar y difundir el lenguaje de la caridad, de la acogida y de la paz».
Acompañar al
encuentro con Jesús
Lo hizo,
recordó, pocos días después de Pentecostés, deseando que este aniversario sea
para la asociación «como un nuevo Pentecostés», donde el don del Espíritu
«enciende la vida y abre a la misión».
«En estos
cincuenta años, la Asociación Italiana de Guías y Scouts de Europa Católicos ha
consolidado un estilo educativo específico para expresar el testimonio de la
fe. Utilizando los instrumentos elaborados según la intuición de Baden-Powell,
ustedes acompañan a niños y jóvenes al encuentro con Jesús, Maestro de vida
buena, Amigo fiel, Guía justa y fuerte para nuestro camino».
Unir el libro
de la naturaleza a la Palabra de Dios
El Pontífice
recordó que «la vida al aire libre y el contacto con la naturaleza son
dimensiones imprescindibles de sus actividades, que hablan de la bondad de Dios
a través de las huellas que el propio Creador ha dejado en la creación». Y que,
en estas actividades, los scouts unen sabiamente la Palabra de Dios «al libro
de la naturaleza».
«Como quien
acude a una fuente de agua fresca, los invito a beber de las Sagradas
Escrituras para iluminar y sostener sus experiencias de crecimiento humano y
espiritual, tanto en la dimensión personal como en la comunitaria».
Remar mar
adentro con Cristo
Y citó las
palabras del papa Francisco durante el encuentro con la Unión Internacional de
Guías y Scouts de Europa, en agosto de 2019: «Los invito a llevar siempre con
ustedes, como navegador, el Evangelio —verdadero mapa de la vida— y a abrirlo
cada día».
Un Evangelio
que, recordó León XIV, es la persona misma de Cristo, «buena noticia para una
humanidad confundida», que «sacia nuestra sed de justicia y de verdad y nos
infunde el valor de perseverar en el bien y de ponernos al servicio del
prójimo». De este compromiso, subrayó, ustedes son testigos para los jóvenes
que les han sido confiados.
«La coherencia
de su vida y la madurez de sus decisiones son, a sus ojos, un ejemplo muy
importante que les ayuda a crecer. Junto con ellos, vivan, pues, la belleza de
la fe en los gestos cotidianos y en la oración compartida, en los sacramentos y
en el discernimiento de la vocación de cada uno: respondan con generosidad a la
llamada de Cristo, que los invita a subir a la cima, a remar mar adentro, a
recorrer juntos el sendero de la virtud».
Opción
pedagógica de secciones masculinas y femeninas diferenciadas
El Papa recordó
que los sacerdotes asistentes eclesiásticos de los Scouts de Europa «son
garantía del vínculo entre la Iglesia y su asociación» y que el método scout
«pone a la persona en el centro, cuidando todos sus aspectos relacionales y su
riqueza humana».
Subrayó que la
opción pedagógica de la asociación prevé una educación «en secciones masculinas
y femeninas diferenciadas, para dedicar a chicos y chicas una atención
específica». Así, «explorar de este modo las características fundamentales del
ser mujer y del ser hombre» se convierte en «una dinámica preparatoria» para el
encuentro con el otro, con vistas a una maduración recíproca.
«La formación
de buenos cristianos y buenos ciudadanos representa el objetivo del método
scout, realizado mediante el acuerdo pedagógico de los jefes con cada muchacha
y muchacho en las diversas etapas del recorrido».
El servicio y
el valor del europeísmo
El Pontífice
valoró la decisión de los Scouts de Europa italianos de cultivar la dimensión
del europeísmo a nivel cultural, «renovando el compromiso de construir una
Europa de los pueblos, no solo de los negocios, unida por los más altos valores
del humanismo cristiano».
Luego recordó
que, a través del servicio, corazón del pensamiento educativo de Baden-Powell,
«se desarrollan el altruismo, la solidaridad, la atención al prójimo y el
sentido de responsabilidad social».
«Vivido en la
fe, el servicio nos libera de la tendencia a estar centrados en nosotros
mismos, indiferentes y cerrados, abriéndonos a la experiencia de la comunidad y
al sentido de la responsabilidad: desde las pequeñas cosas hechas bien hasta el
cuidado mutuo. La aventura del escultismo ayuda a descubrir cómo nuestra
humanidad es iluminada e implicada por la obra de Dios, verdadero educador de
todos nosotros».
Alessandro
Di Bussolo
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News
