7 FORMAS SENCILLAS DE VIVIR EL BAUTISMO EN EL DÍA A DÍA

La conciencia de ser hijos de Dios debe ser una manera de vivir cada día

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El Bautismo no es solo un acontecimiento puntual del pasado, sino el fundamento de nuestra identidad. ¿Cómo podemos recordar en la vida cotidiana que hemos sido incorporados a la muerte y resurrección de Jesús? He aquí siete sencillos consejos para vivir como hijos de Dios cada día.

1. HACER LA SEÑAL DE LA CRUZ CON CONCIENCIA

Es una de las oraciones más breves y, al mismo tiempo, más profundas. Al realizar este gesto, entregamos nuestra mente, nuestras emociones y nuestras acciones al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. A través del bautismo participamos en la misión sacerdotal de Jesús, lo que significa que cada momento de nuestra vida cotidiana puede convertirse en una ofrenda espiritual a Dios. Que la señal de la cruz sea para ti un signo de pertenencia.

2. USAR AGUA BENDITA

Vale la pena tenerla en casa (por ejemplo, en un pequeño hisopo junto a la puerta). La señal de la cruz hecha con agua bendita es una referencia directa al momento en que se rocía la cabeza sobre la pila bautismal. El agua simboliza la purificación y la nueva vida. Nos recuerda que en Cristo "morimos al pecado" para convertirnos en una nueva criatura (cf. Rom 6, 8).

3. REZAR LA ORACIÓN DEL GLORIA

Es la doxología más breve, es decir, la oración de alabanza a la Santísima Trinidad. Está estrechamente relacionada con la fórmula bautismal. Recuerda que "habéis sido comprados por un alto precio" (1 Cor 7, 23) y liberados de la esclavitud. El breve "Gloria al Padre" recitado a lo largo del día es un acto de gratitud por el don de la redención.

4. LEER LA PALABRA DE DIOS

El Bautismo nos integra en la misión profética de Cristo. Un profeta es alguien que escucha a Dios y lleva su palabra al mundo. Para vivir según el Evangelio, primero debemos conocerlo. Leer regularmente las Escrituras nos permite conocer la enseñanza del Maestro y, gracias al poder del Espíritu Santo, ponerla en práctica.

5. HACER PEQUEÑAS BUENAS ACCIONES

Este sacramento nos permite también participar en la misión real de Cristo. Sin embargo, en el cristianismo, "reinar" significa "servir". Cada gesto de bondad, cada pequeña ayuda o cada sonrisa es una forma de vivir tu vocación cristiana. De este modo, te asemejas a Cristo, el Siervo.

6. BENDECIR A LOS DEMÁS

Esta es una tarea especial para los cónyuges y los padres, pero no solo para ellos. Todo bautizado está llamado a "bendecir y no maldecir" (cf. Rom 12, 14b). Puedes hacerlo de dos maneras: rezando por las personas con las que te encuentras y viendo el bien en el mundo que te rodea. Compartir la alegría es también una forma de bendición.

7. COMPARTIR LA FE CON VALENTÍA

El Espíritu Santo, que recibimos en el Bautismo (y que nos fortaleció en la confirmación), nos capacita para dar testimonio. No todo el mundo tiene que predicar, pero cada uno tiene su espacio: una conversación con un amigo, una ayuda discreta a los necesitados o el compromiso en la comunidad parroquial. Encuentra la forma que mejor se adapte a tu personalidad: el Espíritu Santo te indicará cómo hacerlo.

Dariusz Dudek 

Fuente: Aleteia