Un psicólogo de parejas comparte una frase que puede arruinar los años de matrimonio y advierte cómo evitarla para tener una comunicación asertiva
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Muchas
relaciones de matrimonio no se rompen por una gran traición o una discusión
espectacular. A veces el desgaste comienza con pequeñas palabras que parecen
inofensivas. Entre ellas, hay una frase que, según el psicólogo Mark Travers,
puede causar un profundo daño emocional.
La pregunta
que lastima al matrimonio
Travers,
menciona que hay una frase muy común y, aún así, "más dañina" de lo
que las parejas piensan:
"¿Por qué
no puedes ser más como…?"
Aunque suele
pronunciarse en momentos de frustración, encierra un mensaje doloroso: "No
eres suficiente tal como eres", o "no eres tan buena persona como lo
era tal..". Pero ¿por qué esta comparación hiere tanto? ¿Y qué podemos
hacer cuando sentimos la tentación de comparar a nuestra pareja con otros
matrimonios, amigos o incluso con una versión idealizada de lo que creemos que
debería ser?
El peso de
la comparación
La comparación
hace sentir a la otra persona que debe convertirse en alguien distinto para ser
amada. Muchas veces cometemos el error de comparar a la persona con alguien
más, con personas de nuestro pasado o con alguien a quien idealizamos.
Sin embargo,
debemos de considerar y pensar en las virtudes de la persona con la que hemos
decidido compartir nuestra vida. El amor maduro no busca fabricar una copia de
otra persona, sino ayudar al otro a convertirse en la mejor versión de sí
mismo.
Lo que
realmente estamos intentando decir
Cuando
empezamos a comparar a nuestro cónyuge, se esconden necesidades en el interior
de la persona y que muchas veces no son expresadas con claridad, por lo que
recurrimos a la comparación como recurso para expresar necesidades como:
- Más atención.
- Más afecto.
- Más colaboración en el hogar.
- Más comunicación.
- Más tiempo juntos.
El verdadero
problema no suele ser la necesidad, sino la forma de expresarla. Por ejemplo:
¿Por qué no eres como el esposo de mi amiga?" En lugar de culpar, podemos
cambiarlo por: "Me gustaría que pasáramos más tiempo juntos."
Cambiar
el:"Ojalá fueras tan detallista como él", y cambiarlo por: "Me
siento muy amado cuando tienes pequeños gestos conmigo". El secreto
está en qué es lo que realmente queremos decir y cómo decirlo.
Amar a
ejemplo de Jesús
El amor de
Jesús no conoce límites, es puro y pleno, por lo que no es un amor egoísta ni
mucho menos nos compara entre todos sus hijos. Él nos llama por nuestro nombre
y así tal cual nos ama, a pesar de nuestros defectos. La Sagrada Escritura nos
dice:
"Tú eres
precioso a mis ojos y yo te amo" (Isaías 43,4).
Si Dios no nos
compara para amarnos, tampoco nosotros deberíamos hacerlo con quienes
compartimos nuestra vida.
Comparación
vs. comunicación asertiva
El psicólogo
especialista en parejas aconseja lo siguiente:
1. Habla
desde tus sentimientos
Utiliza frases
como:
- "Me siento..."
- "Necesito..."
- "Me ayudaría mucho..."
2. Reconoce
primero lo positivo
Antes de
señalar algo que te gustaría mejorar, reafirma las virtudes y los aciertos.
Además, evita los absolutos como:
- "Nunca haces..."
- "Siempre eres..."
3. Practica
la gratitud
Reconocer
diariamente algo bueno de la pareja fortalece el vínculo.
4. Recuerda
que cada matrimonio es único
Lo que funciona
en otras familias no necesariamente funcionará en la tuya.
Las
comparaciones pueden parecer simples comentarios nacidos de la frustración,
pero con frecuencia dejan heridas profundas. Amar implica mirar al otro como
una persona única, no como una versión imperfecta de alguien más.
Karen Hutch
Fuente: Aleteia
