Para
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Me fui a poner
las zapatillas y se me enganchó el calcetín dentro. Era casi imposible meter el
pie. Pude forzarlo, pero lo hubiese roto, así que lo saqué para ver qué pasaba.
Toqué la
zapatilla y sentí algo punzante. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que había un
clavo atravesando la suela.
Cogí unos
alicates para sacarlo y salió: estaba oxidado. Di gracias al Señor porque, a
pesar de la prisa, me había detenido y lo había, porque podía haberme hecho una
buena avería.
Cuando algo nos
engancha, intentamos seguir caminando porque no tenemos tiempo para parar.
A lo largo del
día encontramos pequeños “clavos” que se nos quedan sutilmente enganchados en
el corazón. Puedes forzar y seguir, pero por dentro puedes terminar mal el día.
Desde que te levantas puede aparecer el primer pinchazo: las prisas de la
mañana, una mala contestación en casa, el desorden o cualquier contratiempo.
Y los
enganchones continúan. En el atasco, con la persona que te quita la paciencia,
con ese compañero que te responde mal... Sin darnos cuenta, el corazón se va
llenando de pequeños clavos. Y seguir caminando sin parar puede terminar
dejando una gran avería: malhumor, enfado, falta de paz…
El truco para
vivir en paz es desengancharte todas las veces que necesites. No dejar que los
clavos permanezcan dentro.
Para ello hace
falta parar cuando sientes que has perdido la paz, cuando notas que algo por
dentro te ha robado la alegría. Para buscar a Jesús, fuente de Paz y de
Alegría, para que calme tu corazón.
Nuestras
ciudades están llenas de iglesias Si sientes que algo se te ha clavado y ya no
te deja caminar bien, entra un momento en una y para.
Es tiempo de
dejar que Jesús reconstruya el corazón.
Solo así podrás
terminar el día caminando de otra manera, con el corazón en clave de amor.
Hoy el reto del
amor es que, cuando algo te pinche, entres en una iglesia y dejes que Jesús te
reconstruya para poder seguir tu camino sin que ningún clavo te haga daño.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
30 mayo 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
