"Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre” y, a todos nos ama con predilección exquisita porque, además nos promete el Reino con Él
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| Dominicas de Lerma |
Buenos días,
hoy Matilde nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Cuando Giovanni
Papini habla de “Los cuatro primeros” en el libro de “Historia de Cristo”, dice
en un punto textualmente: ”Aunque un poco rudos y toscos -estos cuatro
pescadores- que, no entienden las verdades y las parábolas de Jesús y, al cabo,
lo abandonen momentáneamente, al fin, todo les será perdonado en gracia de la
cándida y segura prontitud con que lo han seguido al primer llamamiento”. Me
parece esta observación de gran sabiduría espiritual.
Ellos han sido
llamados por Jesús y sin pensar mucho, pero amando mucho, dejando un porvenir;
un sueño de fundar una familia; unos posibles hijos a quienes besar y acariciar
y tantos posibles amores humanos porque, en un instante como “una chispa”
vislumbraron que se los ofrecía un Amor que no engaña, un Amor que va más allá
que todo lo de esta tierra que se ve y se toca, un amor en definitiva, eterno y
divino. Éste, que así es sumergido en una gracia que, tampoco es de esta tierra
siente que el dejar todo y, todo es “todo” y, hasta a sí mismo, se le cae lo que
no vale, por “lo que vale de veras”.
Es creo yo, la
experiencia de estos cuatro pescadores de Galilea. Ellos, no calcularon, no
sopesaron nada, estaban como flechados en la Persona de Jesús y prendidos
fuertemente en su Palabra que les transmitía vida y amor eterno.
Creo que este
amor y llamamiento, se nos dirige a todos, pues “Jesucristo es el mismo ayer y
hoy y siempre” y, a todos nos ama con predilección exquisita porque, además nos
promete el Reino con ÉI. Y esto, creo que es más verdad cuando uno va
cumpliendo años que nos acercan más al Cielo.
Para todos, “el
primer amor” está quizás todavía a la puerta invitándonos a una intimidad y
encuentro aún inédito. Quizás, todavía también esté sin estrenar, esperando
nuestro “sí” en una respuesta “cándida y pronta”.
Hoy, el reto
del amor es, ponernos ante Jesús y de la mano de su Espíritu Santo, rogarle por
un encuentro más cálido e íntimo.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
12 mayo 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
