El popular presentador televisivo debe a su esposa su reencuentro con Dios: ambos presentarán a León XIV en el Santiago Bernabéu
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| Christian Gálvez, durante una reciente entrevista televisiva. |
Christian
Gálvez, uno de los rostros más populares de la televisión española (doce
años al frente de Pasapalabra), y su esposa Patricia Pardo,
conductora de Vamos a ver (también en TeleCinco, casa común de
ambos), serán quienes conduzcan el acto de León XIV en el
estadio Santiago Bernabéu, que tendrá lugar el lunes
8 de junio.
La conversión de
Christian Gálvez a la fe ha sido uno de los acontecimientos más notorios del
catolicismo español en los últimos años, dada su popularidad y
la franqueza con la que ha hablado de Cristo y de la Iglesia. Vivió alejado de
la religión durante buena parte de su vida, y de hecho fue el pasado 22 de mayo
cuando recibió el sacramento de la Confirmación en la iglesia
de Santa Cruz de Liáns, en Oleiros (La Coruña). Eso le ha lanzado a escribir
libros de fe de gran éxito editorial.
La
revista Hola! le
entrevistó recientemente sobre su matrimonio con Patricia Pardo y el
impacto que ello tuvo en su retorno a Dios.
De dicha
conversación es posible extraer algunos principios que caracterizan la forma en
la que ahora confiesa y habla con diligencia sobre su
catolicismo vivo.
Seis ideas
sobre la fe...
- "La fe, para mí, es una forma de mirar el
mundo. No desde la perfección, sino desde la esperanza. Es entender
que incluso en los momentos más oscuros hay algo que te sostiene,
aunque no siempre puedas explicarlo".
- "En un mundo donde todo va tan rápido y parece
que vivimos obligados a opinar, producir y correr constantemente, mi
relación con Jesús me recuerda quién soy cuando se apaga el ruido. Me
da serenidad, perspectiva y, sobre todo, esperanza. No porque la vida sea
más fácil, sino porque siento que no camino solo".
- "La aparición de Patricia en mi vida fue uno
de esos momentos que te obligan a mirar hacia arriba y preguntarte si
algunas personas no llegan a ti por casualidad, sino por propósito o
destino. En una etapa muy concreta de mi vida, ella fue luz, calma y
refugio. Y, de alguna manera, también me reconcilió con muchas cosas,
incluida la fe. A veces Dios no se manifiesta con grandes señales. A
veces lo hace poniendo a la persona correcta en tu camino".
- "Parece que cuando alguien conocido habla
abiertamente de su fe automáticamente se convierte en titular, casi como
si fuese algo excepcional o inesperado. Pero yo nunca he entendido la fe
como una estrategia de imagen ni como una etiqueta pública. Forma
parte de quién soy, igual que mis valores, mi manera de entender la
familia o la vida".
- "Intento vivir la fe con naturalidad. Sin
esconderla, pero también sin convertirla en una bandera constante. Al
final, creo mucho más en el ejemplo que en el discurso. En
cómo tratas a los demás, en cómo amas, en cómo afrontas los momentos
difíciles o en cómo educas a tus hijos. Si algo de eso puede inspirar a
alguien, sería maravilloso. Pero prefiero que mi fe se intuya en mis actos
antes que en un eslogan".
- "Perdonar no significa justificarlo todo.
Significa entender que todos somos imperfectos, que todos fallamos y que
nadie debería ser condenado para siempre por una caída. A mí la fe me
recuerda constantemente eso: que necesitamos más compasión y menos
juicio".
...y cuatro
ideas sobre el encuentro con León XIV
- "Sus cartas apostólicas están dejando mensajes muy potentes sobre la esperanza, la educación, el diálogo y la necesidad de construir una Iglesia que acompañe más. Hay una idea suya que me llega especialmente: que la misión de la Iglesia no es sobrevivir, sino comunicar el amor de Dios. Creo que resume perfectamente el momento que estamos viviendo".
- "Le pediría una cosa muy simple: que no deje
nunca de tender puentes hacia quienes se sienten lejos de la Iglesia o
incluso decepcionados con ella. Porque creo que hay muchísima
gente deseando volver a creer… solo necesita sentir que alguien les
abre la puerta".
- "Creo que la visita del Papa puede servir para
recordarnos que todavía hay espacio para la reconciliación, para la
espiritualidad y para mirar al otro con más humanidad. Ojalá, cuando pase
toda la euforia mediática, quede en muchas personas la necesidad
de volver a hacerse preguntas importantes. Quiénes somos. Qué sentido
tiene lo que hacemos. Qué legado dejamos. Y, sobre todo, cómo tratamos a
los demás mientras estamos aquí".
- [Razones para ir a escuchar al Papa.] "No
hace falta tener una fe perfecta, ni saberse todas las respuestas, ni
encajar en ningún estereotipo para acercarse a algo así. A veces basta
simplemente con tener curiosidad, necesidad de esperanza o ganas de sentir
algo diferente en medio de tanto ruido. Y también le diría algo
importante: que no tenga vergüenza de creer. Seguir buscando
verdad y la trascendencia quizá sea el acto más valiente que
existe".
Fuente: ReligiónenLibertad
