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| Cardenal Ruoco con los organizadores de la conferencia. Dominio público |
Religión Confidencial reunió ayer a un nutrido grupo de personas de la Iglesia, la política y la cultura entorno a la conferencia que pronunció el cardenal Antonio María Rouco Varela titulada “Los viajes de los Papas a España”, evento patrocinado por el Banco de Sabadell. Y es que, las visitas apostólicas de San Juan Pablo II y Benedicto XVI a España no se entienden sin la valiosa contribución del que fuera arzobispo de Madrid durante 20 años.
Tres obispos con más de 50 años de episcopado
José Francisco Serrano Oceja, catedrático de periodismo de la Universidad San Pablo CEU y colaborador de Religión Confidencial, fue el encargado de presentar al arzobispo emérito de Madrid desde la "afectividad". Recordó que el 31 de octubre de este año cumplirá 50 años de episcopado. "En España en este momento obispos de más de 50 años de episcopado solo quedan tres: D. Ramón Buxarrais, D. Victorio Oliver y D. Antonio María Rouco Varela".
El primer viaje de San Juan Pablo II a España
Rouco Varela comenzó su intervención recordando el primer viaje de Juan Pablo II a España del 31 de octubre al 9 de noviembre de 1982 que supuso una visita histórica, ya que marcó la primera vez que un Papa pisaba suelo español, convirtiéndose en el desplazamiento más largo y multitudinario de su pontificado en el país. El viaje se organizó para conmemorar el V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús.
"San Juan Pablo II dijo: la mujer que más amado a Cristo después de su madre es Santa Teresa de Jesús. Una afirmación que nadie ha desmentido hasta ahora", recordó el arzobispo emérito de Madrid.
El viaje estaba programado para un año antes. Pero el atentado que sufrió San Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro obligó a retrasar el viaje, un atentado que "le salvó la Virgen de la muerte porque la herida era mortal", recordó el prelado.
Los viajes de los papas son iniciativas de ellos
"Las visitas de los papás fuera de Roma son más bien iniciativas de los papas", recordó Rouco Varela.
El arzobispo madrileño hizo una recorrido cargado de anécdotas de los cinco viajes apostólicos de San Juan Pablo II a España durante su pontificado, entre los años 1982 y 2003 y los tres de Benedicto XVI entre 2006 y 2011, durante la JMJ.
Hizo hincapié que San Juan Pablo II tomó el testigo de Pablo VI que ya había realizado varias visitas apostólicas fuera de España. "Los viajes apostólicos fueron parte esencial del ejercicio de su ministerio", señaló Rouco.
El cuarto viaje apostólico de San Juan Pablo II fue a España, después de México, Polonia y Alemania, cuando conoce a Ratzinger. Rouco, que siguió a Wojtyla en todoos sus viajes apostólicos, contó una anécdota significativa del primer viaje:
"Ibamos todos los obispos en un autobús camino a Barajas a recibir al Papa. En la Avenida de América, en las calles, no había nadie. Hacía una semana que había ganado el partido socialista a España y una cosa la relacionamos con otra. Pero llegamos a Barajas y nos sorprendió la cantidad de gente que había. Al regresar a Madrid, por la misma Avenida de América se había transformado. Estaba llena de gente en las acercas, puentes, balcones".
"La visita del Papa y la fe de nuestro pueblo"
La sorpresa para los obispos fue mayúscula: "¿Tenemos idea de la fe de nuestro pueblo?" se preguntaron entonces, máxime cuando la Transición no estaba todavía cerrada. El impacto de esta visita fue tal, que la Conferencia Episcopal escribió una exhortación posterior titulada "La visita del Papa y la fe de nuestro pueblo".
El cardenal Rouco mencionó después la espectacularidad de la misa con San Juan Pablo II en la Plaza de Lima y el encuentro con los jóvenes en el Bernabéu. Y después de Madrid fue a Guadalupe, Segovia, Sevilla, Granada, País Vasco "donde casi había un atentado por mes", Javier, Zaragoza, Barcelona, Valencia y terminó en Santiago de Compostela.
El gran discurso sobre Europa y el olvido de sus raíces cristianas
"En Santiago de Compostela fue su gran discurso sobre Europa. Si alguien lo lee hoy, verá que es muy actual. Europa está en crisis, espiritual, religiosa y civil. Y era 1982. ¿Y cuál es la causa de la crisis?: el olvido de sus raíces cristianas. Se vive hoy en contra de Dios o como si Dios no existiese", recordó Rouco Varela, para quien este discurso marcará toda la historia de las siguientes visitas de los papas a España.
San Juan Pablo II pronunció su histórico discurso "Europa, vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes" el 9 de noviembre de 1982. Lo hizo en la Catedral de Santiago de Compostela durante un solemne Acto Europeo que marcó el final de su primera visita apostólica a España.
Este es el grito que desde Compostela dirigió al continente europeo: "Europa se tu misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces....". recordó Rouco.
La JMJ en el Monte del Gozo
Después, Rouco prosiguió explicando su viaje en 1989 cuando San Juan Pablo II participó en una de las primeras Jornadas Mundiales de la Juventud (la IV edición internacional.en Santiago de Compostela) y como ese Monte del Gozo nació esta imponente JMJ. Y su famosa frase a los jóvenes "no tengáis miedo a ser santos".
Rouco también mencionó su cuarto viaje en 1993 que "no se entiende sin el primer viaje de diez días del 81", dijo. Y el quinto y último viaje de San Juan Pablo II a España que tuvo lugar los días 3 y 4 de mayo de 2003 en Madrid con motivo de la canonización de cinco santos españoles.
A los jóvenes les dijo: "El drama de la cultura actual es la falta de interioridad, la ausencia de contemplación. Sin interioridad la cultura carece de entrañas. Es como un cuerpo que no ha encontrado su alma. Sin interioridad el hombre moderno pone en peligro su propia integridad".
Los viajes de Benedicto XVI
El arzobispo emérito de Madrid señaló posteriormente algunos momentos más significativos de los tres viajes apostólicos de Benedicto XVI a nuestro país.
Valencia en 2006 para clausurar el V Encuentro Mundial de las Familias, celebrado bajo el lema "La transmisión de la fe en la familia". Luego un viaje relámpago a Santiago de Compostela y Barcelona (6 y 7 de noviembre de 2010) que se articuló como peregrino durante el Año Santo Compostelano y viajó a Barcelona para consagrar solemnemente el templo de la Sagrada Familia.
Y por último Madrid, del 18 al 21 de agosto de 2011, para presidir la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
"Me llamó siempre la atención de Benedicto que nunca le he oido una frase banal. ´Él decía que la historia moderna de la Iglesia Católica no se entiende sin España. Y Benedicto valoraba mucho la España católica, una España que no quiso ser musulmana. Y la historia de los mártires del siglo XXI. Y también tenemos una historia de reconciliación impresionante. Porque en las entrañas de España está la fe", aseveró el arzobispo emérito de Madrid.
Porque como como dijo San Juan Pablo II "la fe católica constituye la identidad del pueblo español. Y nos advirtió: no rompáis vuestras raíces cristianas", concluyó Rouco, no sin invitar a leer la primera encíclica de León XIV.
Lo que podría decirnos León XIV
Ya en el turno de preguntas, Religión Confidencial le preguntó si en su opinión, León XIV viene también a España a recordarnos las raíces cristianas de España. "Creo que sí, que fundamentalmente viene a decirnos que no perdamos las raíces cristianas de nuestra historia, porque el valor de la fe para un pueblo no tiene precio".
Subrayó también que en el momento histórico actual, era un poco clamor que la Iglesia necesitaba rigor del magisterio pontificio que se centrara en la antropología teológica. "Hay que leer la encíclica de León XIV, creo que ha tenido muy buenos colaboradores".
Yago de la Cierva y su relación con Rouco
Por último, Yago de la Cierva coordinador general de la visita del Papa León a España, cerró el acto recordando el trabajo al lado de Antonio María Rouco Varela.
"Me llamó para pedirme que trabajara en la JMJ de 2011. Estoy en este comité organizador por todo lo que aprendí de Don Antonio. Mi experiencia en aquella JMJ fue sumamente enriquecedora, trabajamos 27 meses", afirmó.
En su opinión, el legado de la JMJ en Madrid fue ejemplar, sin agujeros negros en la economía, buena relación con las autoridades políticas y con los benefactores.
"Don Antonio además hizo una cosa que nadie había hecho en la JMJ: invitó a los siguientes, a los brasileños, para ayudarles. D. Antonio en la JMJ insistió mucho en los frutos que queremos recoger. Mucho de lo bueno que va a suceder aquí tiene mucho que ver de la gente que estamos trabajando en todas las áreas y que D. Antonio formó. Estoy muy agradecido a D. Antonio de todo lo que aprendí a su lado".
Marta Santín
Fuente: Religión Confidencial
