Los que «personalizan» la Misa: «se equivocan»
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| Cardenal Arinze, entrevista 2025 con EWTN | Screenshot YT |
«Lex orandi,
lex credendi»: el Cardenal Arinze recuerda que una liturgia mal celebrada aleja
de la fe y que quien altera los ritos aprobados, por buena que sea su
intención, daña a toda la Iglesia.
El
Cardenal Francis Arinze, prefecto emérito de la Congregación
para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha lanzado un
renovado llamamiento a la reverencia litúrgica y ha advertido de que los
sacerdotes que introducen elementos no aprobados en la Misa o suprimen los
prescritos «dañan a la Iglesia», aunque su intención sea buena.
En una
entrevista concedida a
Per Mariam, el purpurado nigeriano de 93 años ha subrayado que el modo en
que se celebran los sagrados misterios es un testimonio directo de la fe: «Si
celebramos bien, nuestro modo de celebración muestra lo que creemos», ha
afirmado, resumiendo el principio clásico lex orandi, lex credendi.
El sacerdote
que «personaliza» la Misa se equivoca
El Cardenal
Arinze ha sido especialmente directo al referirse a los abusos litúrgicos
cometidos por celebrantes que pretenden hacer la Misa «más interesante» o «más
personalizada». «Si se comporta mal, si introduce en la Misa partes que no
están aprobadas o elimina partes que lo están, daña a la Iglesia», ha señalado
sobre el papel del sacerdote.
Para ilustrar
su argumento, Arinze ha recurrido a una comparación elocuente: «¿Cómo haces el
himno de tu país más personal, más personalizado? Las palabras están fijadas.
No se te permite introducir otra frase solo porque seas un experto en el
idioma. ¡Cuánto más en los sagrados misterios!».
El purpurado ha
insistido en que quienes desempeñan un papel clave en la celebración litúrgica
deben ser conscientes de la gravedad de la materia y actuar «con sentido de
madurez, con sentido de seriedad, con sentido de respeto» y, ha añadido, «con
un poco de sentido común, aunque a veces se ve que el sentido no es común».
La Semana Santa
como catequesis viva
Preguntado por
la riqueza litúrgica del tiempo pascual, Arinze ha destacado que las
celebraciones de Semana Santa constituyen por sí solas una síntesis de la fe
cristiana. «Si una persona no supiera nada del cristianismo, pero asistiera a
nuestras celebraciones de Semana Santa y siguiera lo que se lee, lo que se
predica, lo que se celebra, lo que se recibe, habría captado el corazón de lo
que es el cristianismo», ha explicado.
Diferencias
culturales: África y Europa
La entrevista
ha abordado también las diferencias en la vivencia litúrgica entre los fieles
africanos y los europeos. Arinze ha rechazado las generalizaciones excesivas en
ambas direcciones, aunque ha reconocido que las comunidades africanas suelen
mostrar una participación más viva y corporal, mientras que los europeos
tienden a una expresión más contenida. «Parte de ello es la influencia cultural
sobre todo lo demás. Pero una afirmación general y arrasadora sería injusta
para ambas partes», ha matizado.
El cardenal ha
advertido, no obstante, de que la cultura no debe imponerse a la devoción
religiosa: «Es cierto que en nuestro comportamiento habitual, especialmente
cuando celebramos los sagrados misterios, debería haber mucha más contención y
no permitir que la cultura anule la devoción religiosa, el respeto, la
oración».
Apoyo a la
línea del Papa León XIV
Arinze ha
mostrado su respaldo a la atención que el Papa León XIV ha
dedicado a la cuestión de los abusos litúrgicos poco después de su elección:
«Eso es lo que el Santo Padre está diciendo, y por supuesto tiene razón. Si
todos le escucháramos, estaríamos mejor».
Fuente: InfoCatólica
