Una devoción que nos ayudará a vivir mejor la Cuaresma es el santo Vía Crucis y con este podrás rezar en poco tiempo, logrando un gran provecho espiritual
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| San Vicente (Buhang) | Alma Gamil | CC BY 2.0 |
Una de las
oraciones más poderosas para rezar durante la Cuaresma es
el Vía Crucis, que nos invita a recorrer los acontecimientos
que condujeron a la crucifixión de Jesús en el Calvario.
Sin embargo, no
siempre es fácil encontrar tiempo para rezar esta piadosa devoción, ya que
todos llevamos una vida muy ajetreada y con muy poco margen.
La buena
noticia es que no hay una única manera de rezar el Vía Crucis, y aunque algunas
versiones pueden llevar más tiempo, hay otras opciones que requieren bastante
menos tiempo.
Una opción es
un método que, según se dice, utilizaban los frailes franciscanos cuando salían
de misión. Los franciscanos siempre han tenido un estrecho vínculo con el Vía
Crucis, ya que han tenido una presencia constante en Tierra Santa desde el
siglo XIV.
He aquí su
breve Vía Crucis que puede rezarse en unos cinco minutos, según el tiempo que
se medite en cada estación.
Vía Crucis
corto
1. Primera
estación
Jesús es
condenado a muerte.
¡Oh Jesús! Tan
manso e inflexible, enséñame la resignación en las pruebas.
2. Segunda
estación
Jesús con la
cruz a cuestas.
Jesús mío, esta
Cruz debería ser mía, no Tuya; mis pecados Te crucificaron.
3. Tercera
estación
Jesús cae por
primera vez.
¡Oh Jesús! Por
esta primera caída, no me dejes caer nunca en pecado mortal.
4. Cuarta
estación
Jesús se
encuentra con su Madre.
¡Oh Jesús! Que
ningún lazo humano, por querido que sea, me impida seguir el camino de la Cruz.
5. Quinta
estación
Simón el
Cirineo ayuda a Jesús a llevar su cruz.
Simón te ayudó
sin querer; que con paciencia sufra todo por Ti.
6. Sexta estación
La Verónica
enjuga el rostro de Jesús.
¡Oh Jesús! Tú
imprimiste Tus sagrados rasgos en el velo de la Verónica; imprímelos también
indeleblemente en mi corazón.
7. Séptima
estación
Jesús cae por
segunda vez.
Por Tu segunda
caída, presérvame, amado Señor, de recaer en el pecado.
8. Octava
estación
Jesús consuela
a las mujeres de Jerusalén.
Mi mayor
consuelo sería oírte decir: "Muchos pecados te son perdonados, porque has
amado mucho".
9. Novena
estación
Jesús cae por
tercera vez.
¡Oh Jesús!
cuando esté cansado en el largo camino de la vida, sé Tú mi fuerza y mi
perseverancia.
10. Décima
estación
Jesús despojado
de sus vestiduras.
Mi alma ha sido
despojada de su manto de inocencia; vísteme, querido Jesús, con el ropaje de la
penitencia y la contrición.
11. Undécima
estación
Jesús es
clavado en la cruz.
Perdonaste a
tus enemigos; Dios mío, enséñame a perdonar las injurias y a olvidarlas.
12. Duodécima
estación
Jesús Muere en
la Cruz.
Estás muriendo,
Jesús mío, pero Tu Sagrado Corazón aún palpita de amor por Tus hijos pecadores.
13. Decimotercera
estación
Jesús es bajado
de la Cruz.
Recíbeme en tus
brazos, oh Madre Dolorosa; y obtén para mí la contrición perfecta por mis
pecados.
14. Decimocuarta
estación
Jesús es puesto
en el sepulcro.
Cuando te
reciba en mi corazón en la Sagrada Comunión, oh Jesús, haz que sea un lugar
adecuado para tu adorable Cuerpo. Amén.
"Jesús,
María, los amo, salven nuestras almas".
Philip Kosloski
Fuente: Aleteia
