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Con motivo del
décimo aniversario de la exhortación apostólica postsinodal del Papa Francisco,
León XIV convoca para el próximo mes de octubre a los presidentes de las
Conferencias Episcopales de todo el mundo a un evento de "escucha
recíproca" y "discernimiento sinodal" sobre los pasos a dar para
anunciar el Evangelio a las familias de hoy influenciadas por tantos cambios y
para compartir lo que se está realizando en las Iglesias locales. Con motivo del décimo aniversario de la exhortación
apostólica postsinodal del Papa Francisco, León XIV convoca para el próximo mes
de octubre a los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo a
un evento de "escucha recíproca" y "discernimiento sinodal"
sobre los pasos a dar para anunciar el Evangelio a las familias de hoy
influenciadas por tantos cambios y para compartir lo que se está realizando en
las Iglesias locales.
Partir del
“luminoso mensaje de esperanza sobre el amor conyugal y familia”, la
exhortación apostólica Amoris laetitia del Papa Francisco,
para observar los “cambios” actuales en las familias, para compartir “lo que se
está realizando en las Iglesias locales” desde hace diez años en este sentido y
para comprender cuáles son “los pasos a dar para anunciar el Evangelio a las
familias de hoy”, teniendo en cuenta también las formas de pobreza y violencia
que muchas de ellas sufren. Con estos múltiples objetivos, el Papa León XIV
convoca para el próximo mes de octubre a los presidentes de las Conferencias
Episcopales de todo el mundo a una cumbre sobre la familia en el Vaticano. El
anuncio llega en un mensaje firmado por el Pontífice hoy, 19 de marzo,
solemnidad de San José, con motivo del décimo aniversario del documento de
Francisco (fue el 19 de marzo de 2016), “fruto de tres años de discernimiento
sinodal sostenidos por el Año Santo de la Misericordia”.
Luminoso
mensaje de esperanza
Una exhortación
en el centro de reflexiones y debates —a menudo limitados únicamente al tema de
los sacramentos para los divorciados vueltos a casar— que León define como un
«luminoso mensaje de esperanza sobre el amor conyugal y familiar». En este
décimo aniversario, el Papa quiere, de hecho, “dar gracias al Señor por el
impulso dado al estudio y a la conversión pastoral de la Iglesia, y pedirle el
valor para continuar el camino, acogiendo siempre de nuevo el Evangelio, con la
alegría de poder anunciarlo a todos”.
En el mensaje,
el Papa se remite a la enseñanza del Concilio Vaticano II para recordar que la
familia es “el fundamento de la sociedad, un don de Dios y escuela del más rico
humanismo”.
Mediante el
sacramento del matrimonio, los esposos cristianos constituyen una especie de
“Iglesia doméstica”, cuyo papel es esencial para la educación y la transmisión
de la fe.
Familiaris
consortio y Amoris laetitia
El impulso
conciliar fue recogido por los Pontífices: Juan Pablo II con Familiaris
consortio en 1981 y Francisco, precisamente, con Amoris
laetitia. Ambas exhortaciones han “han estimulado el compromiso doctrinal y
pastoral de la Iglesia al servicio de los jóvenes, los cónyuges y de las
familias”.
En los treinta
y cinco años transcurridos entre los dos documentos magisteriales se han
acentuado numerosos “cambios antropológico-culturales”, señala León XIV. Por
eso “el Papa Francisco quiso comprometer aún más a la Iglesia en el camino del
discernimiento sinodal”. Del predecesor, el Papa recuerda el discurso del 17 de
octubre de 2015, pronunciado durante la XIV Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de los Obispos sobre la familia, en el que Jorge Mario Bergoglio
afirmaba que no es posible “hablar de la familia sin interpelar a las familias,
escuchar sus gozos y esperanzas, sus tristezas y angustias”.
Amoris
laetitia ofrece una enseñanza valiosa que debemos seguir profundizando hoy: la
esperanza bíblica de la presencia amorosa y misericordiosa de Dios, que permite
vivir “historias de amor” incluso cuando se atraviesan “crisis familiares”
Nuevos caminos
pastorales
De la
exhortación, el Papa León destaca la fuerza de la “invitación a adoptar la
‘mirada de Jesús’ y a estimular sin descanso “el crecimiento, la consolidación
y la profundización del amor conyugal y familiar”, así como del “llamamiento a
descubrir que el amor en el matrimonio ‘siempre da vida’ y que es ‘real’
precisamente en su modo ‘limitado y terreno’”.
“El Papa
Francisco afirma la necesidad de desarrollar nuevos caminos pastorales y de
fortalecer la educación de los hijos, al tiempo que invita a la Iglesia a
acompañar, discernir e integrar la fragilidad, superando una concepción
reductiva de la norma, y a promover «la espiritualidad que brota de la vida
familiar”, explica el Pontífice en su mensaje. Y añade que “para cumplir con la
misión de anunciar el Evangelio de la familia a las jóvenes generaciones,
debemos aprender a evocar la belleza de la vocación al matrimonio precisamente
en el reconocimiento de su fragilidad, a fin de despertar la confianza en la
gracia y el deseo cristiano de santidad”.
También
debemos sostener a las familias, particularmente a aquellas que sufren tantas
formas de pobreza y violencia presentes en la sociedad contemporánea.
Un
compromiso pastoral que hay que renovar y profundizar
De ahí un
agradecimiento “por las familias que, «a pesar de las dificultades y los
desafíos, viven la espiritualidad del amor familiar hecha de miles de gestos
reales y concretos”. El Papa expresa también su gratitud a los pastores, a los
agentes de pastoral, a las asociaciones de fieles y a los movimientos
eclesiales comprometidos con la pastoral familiar. Un compromiso que debe
“renovarse y profundizarse” exhorta León XIV.
Expreso en
este sentido mi gratitud a los pastores, a los agentes de pastoral, a las
asociaciones de fieles y a los movimientos eclesiales comprometidos con la
pastoral familiar.
Salvatore
Cernuzio
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News

