El lunes recibió a Roselló, arzobispo de Pamplona, ‘candidato’ a la sede de Barcelona, a la que también opta Saiz Meneses, titular de Sevilla
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| Mons. Florencio Roselló Avellanas, arzobispo de Pamplona y Tudela. |
El Papa León XIV comenzó ayer el “casting” para elegir a su
hombre, o a sus hombres, para el futuro de la Iglesia en España.
El Boletín de la Santa Sede hizo público que ayer, lunes, el
Papa León XIV había recibido en audiencia privada al arzobispo de Pamplona y
obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas.
Aparentemente los motivos por los que un arzobispo va a visitar en
audiencia privada a un Papa son múltiples y no tienen que limitarse a uno en
particular. Sin embargo, como ya se publicó aquí, monseñor Florencio Roselló,
de la Orden de la Merced, es el candidato que con más interés está
proponiendo el cardenal Juan José Omella, a todo el que le quiera escuchar,
para sucederle como arzobispo de Barcelona.
Barcelona, sede cardenalicia
En el diseño de lo que vendría a ser el proceso de su
sucesión en Barcelona, que siempre ocurrirá después de la visita del
Papa León XIV a la Ciudad Condal pese a que Omella cumplirá ochenta años
el próximo 21 de abril, el cardenal Omella, que sabe que sigue teniendo
influencia en determinados ámbitos de la Santa Sede, aunque ya no esté activo
el G-9, ha hecho todo lo posible para que el Papa tenga un conocimiento
personal del arzobispo de Pamplona, en orden a que valore sus múltiples
cualidades.
Además, quien sea elegido para regir la diócesis de Barcelona sabe
que tiene muchas papeletas para convertirse, más pronto que tarde, en el próximo
cardenal español.
El arzobispo de Pamplona, como no podía ser menos, cuenta con el
aval de los españoles miembros del Dicasterio de los Obispos, el cardenal José
Cobo y el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué Huerto, que hacen piña
con Omella en esta propuesta.
José Ángel Saiz Meneses
Eso ocurre en un proceso que, desde que se inició el pontificado y
por decisión del Papa León XIV, sigue un procedimiento reglado según la
normativa canónica, y en el que ha parecido con fuerza otro nombre, el del
arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. En su haber tiene el
hecho de que fue obispo auxiliar de Barcelona y obispo de Tarrasa, sufragánea
de Barcelona, en la que, por cierto, creó uno de los mejores Seminarios de toda
Cataluña.
La propuesta de Saiz Meneses como arzobispo de Barcelona vendría
avalada por una parte importante del episcopado español, que verían incluso más
lógico, por la trayectoria del hispalense, este nombramiento. Aunque supondría
un importante sacrificio personal para Saiz Meneses, que se encuentra en
Sevilla como en el cielo.
El episcopado del futuro
Otro dato significativo de este proceso es el hecho de que
monseñor Roselló tomó posesión como arzobispo de Pamplona el 27 de enero de
2024 y monseñor Saiz Meneses, de Sevilla, el 12 de junio de 2021, con lo que
lleva más tiempo en su sede actual.
Pero el horizonte desde el que hay que interpretar la
sucesión de Barcelona, por su efecto en cadena en la sede de la que salga
el designado y la renovación de algunas diócesis catalanas, incide en la
configuración del episcopado español del futuro, que tendrá como un punto clave
la visita del Papa León XIV a España, previsiblemente en el mes de junio.
El Papa conoce a Cobo
Fuentes romanas destacan que el Papa ya conoce al arzobispo de
Madrid, cardenal José Cobo. La insistencia que el arzobispo, en todo momento,
en hacer ver en público los hilos que le unen con el Papa León está llamando la
atención.
Por ejemplo, ayer mismo, en la primera sesión del Convivium. O la
constante publicación de fotografías en las que aparece con León XIV.
Algunos recientes escándalos mediáticos en los que se ha visto
implicado, y la fijación con imaginadas campañas, fantasmas y adversarios
inexistentes, restan más que suman.
Argüello
Esto hace que, por razón del cargo que ocupa y del oficio parejo a
ese cargo, monseñor Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y Presidente de la
Conferencia Episcopal, vaya sumando puntos a la hora de aportar su
criterio en lo que a las cuestiones eclesiales de España se refiere, aunque
no sea cardenal, ni pertenezca a ningún Dicasterio de renombre.
No obstante, sus capacidades, que son muchas, no acaban de cuajar
en determinados sectores romanos, que utilizan algunas polémicas en las que se
ha visto envuelto, véase las relaciones con el Gobierno, para ofrecer del
Presidente de la Conferencia Episcopal una imagen que no siempre se corresponde
con la realidad.
Los activistas de restar puntos a Luis Argüello se han empeñado a
fondo con su polémica sobre la convocatoria o no de elecciones generales, pero
no han puesto en suficiente valor su actitud pública ante la cuestión de
los inmigrantes. El ejercicio de la libertad que practica el arzobispo de
Valladolid rompe con no pocos dobles juegos y deja a algunos en evidencia.
Más obispos con el Papa
En este escenario de conocimiento por el Papa de los arzobispos
españoles ya ha habido quien movió pronto ficha. Ya se han visto en audiencia
privada con el Papa el arzobispo de Mérida-Badajoz, monseñor José Rodríguez
Carballo, OFM, y el arzobispo de Santiago de Compostela, que el pasado mes
de enero fue recibido por León XIV. En los próximos días se encontrará con el
pontífice el arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves.
Aunque el viaje del Papa ocupará todos los esfuerzos y todas las
energías, y centrará durante los próximos meses gran parte de la atención
eclesial, León XIV, con su silencio y prudencia, seguirá trabajando en conocer
mejor a los obispos en España, y en comprobar personalmente si es verdad lo que
le cuentan.
Y en este proceso de contrastar versiones y no hacer caso al
primero que llega, puede haber algunas sorpresas.
Fuente: Religión Confidencial
