TELMO ALDAZ DE LA QUADRA-SALCEDO: “JAMÁS HE CONOCIDO A UN MISIONERO QUE QUIERA TIRAR LA TOALLA”

Los niños españoles tienen una cita este domingo con la Jornada de Infancia Misionera, en la que con sus donativos y oración se convierten en “cómplices” de los misioneros en su trabajo con la infancia

Obras Misionales Pontificias (OMP)

Gracias a las Obras Misionales Pontificias (OMP) recauda en todo el mundo -de niños y de adultos-, el Papa puede sostener cada año 2.600 proyectos infantiles en las misiones. Uno de ellos es el Centro de Discapacitados de Dajla (Sáhara), al que ha viajado el aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo. «Cualquiera que se haya movido un poco por el mundo se ha encontrado con un misionero en los sitios más perdidos y olvidados de los focos», ha explicado Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo, un aventurero que ha recorrido medio mundo. Y en circunstancias muy difíciles, siguen adelante fuera de todas las expectativas humanas. «Jamás he conocido a un misionero que haya querido tirar la toalla». Esta autenticidad es valorada especialmente por los jóvenes que le acompañan año tras año en sus expediciones.

En su última «aventura», Telmo Aldaz ha ido a Sáhara, a la ciudad de Dajla, a conocer el único centro de discapacitados de la zona, apoyado cada año por Infancia Misionera, cuya Jornada se celebra este domingo 18 de enero. Allí le esperaba el misionero oblato Mario León Dorado. «He visto con mis ojos cómo más de ochenta niños, y sus familias, están siendo ayudados; sin esta atención su realidad habría sido muy diferente», rememora.

El Centro de Discapacitados de Dajla nació en el año 2000 por iniciativa de Mohamed Fadel. Tras ser diagnosticado de polio, este saharaui fue atendido hasta los 18 años en Canarias en un Centro de San Juan de Dios, y cuando regresó al Sáhara, se encontró con que había muchos niños con todo tipo de discapacidad que estaban encerrados en sus casas, si ninguna atención, y en muchas ocasiones considerados una maldición. Y se puso manos a la obra.

Este centro ha contado desde el inicio con el apoyo de la Iglesia católica. «Gracias a Infancia Misionera les ayudamos a que tengan personal bien formado –una logopeda y una fisioterapeuta-, todo para que estos niños vean que realmente hay una ventana de esperanza», explica el padre Mario. «Qué gran noticia para estos niños y sus familias saber que no son olvidados de Dios, sino que niños de otros sitios se acuerdan de ellos, ayudan, rezan y hacen campañas de sensibilización», agrega.

Esta visita de Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo a Dajla, que ha sido recogida en el vídeo de Infancia Misionera, ha certificado lo que este aventurero ya había conocido en otros sitios. «Las noticias buenas existen, y las hemos visto; en paisajes muy diferentes del mundo los misioneros viven el mismo espíritu». Aldaz de la Quadra-Salcedo les ha agradecido su entrega y tesón, siempre desde el respeto, para mostrar que «Dios es amor y nos quiere».

España, el país más solidario

Son incontables las iniciativas infantiles de la Iglesia en los territorios de misión: colegios, hospitales, hogares, maternidades, catequesis... Toda esta labor es sostenida y apoyada cada año a través de la Obra Pontificia de Infancia Misionera. El dinero recaudado en todo el mundo -13.860.000 € en 2025-, se pone a disposición del Santo Padre, para que desde Roma se distribuyan las ayudas de una forma equitativa entre las 1.131 diócesis jóvenes que tiene la Iglesia, que son consideradas territorios de misión.

Este dinero llega cada año a 2.600 proyectos, que benefician a más de cuatro millones de niños. Por un lado, se ofrece un apoyo ordinario a cada una de estas diócesis, y por otro se financian proyectos extraordinarios de educación (55 %), protección de la vida (25 %) y evangelización (20 %).

España volvió a ser el país que más aportó a Infancia Misionera, seguido de Alemania y de Australia. Desde el bolsillo de los niños españoles –y de los adultos que generosamente han contribuido-, en 2025 se envió desde nuestro país 2.453.113,45 €, para apoyar 473 proyectos en 36 países, que llegaron a más de 700.000 niños.

Este domingo, Jornada de Infancia Misionera, es una nueva oportunidad para apoyar la labor que se realiza en las misiones con los más pequeños. «Queremos concienciar a los niños de que ellos son también misioneros, no solo en su entorno, sino también colaborando y pensando en los misioneros», ha explicado José María Calderón, director de OMP.

A estos niños misioneros, el Papa León XIV les ha dirigido unas palabras de agradecimiento en el Ángelus del pasado 6 de enero: «En la Jornada Misionera de los Niños, quiero saludar y dar las gracias a todos los niños y jóvenes que, en muchas partes del mundo, rezan por los misioneros y se comprometen a ayudar a sus coetáneos más desvalidos. ¡Gracias, queridos amigos!».

Fuente: El Debate