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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Leti nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace unos días
vino un amigo a enseñarme a usar una máquina nueva de grabación de metal con
punta de diamante. Lo primero que me decía que teníamos que hacer era buscar el
punto “Z”, o sea, el punto cero. Ese sería el centro de la pieza a grabar.
Después le grabas en la máquina esa coordenada y ella ya sabe dónde colocar lo
que quieres grabar.
Me hizo mucha
gracia el punto “Z”, porque si una máquina para trabajar necesita un punto de
referencia, y además no cualquier punto sino el centro de todo lo que vas a
grabar, ¡cuánto más nosotros necesitamos un centro en nuestra vida que nos
ordene todo lo demás! Porque si no tenemos una referencia, es muy difícil tomar
decisiones, coger una dirección.
Jesús ya lo
decía: “Están como ovejas sin pastor”. Jesús era consciente de que necesitamos
un guía, un referente a quien seguir para no perdernos. El mundo nos ofrece
muchos y distintos, que nos despistan el corazón y el alma. Conocemos que no
son el auténtico centro porque nos dejan un vacío mayor. Cuando acertamos con
el centro, la paz, el gozo y la alegría reinan en nuestra vida.
Porque Jesús no
tiene que ser solo el primero en nuestra vida: tiene que ser el centro, el
punto desde donde vivimos la jornada, el punto al que volvemos en todo momento,
el punto donde encontramos nuestra vida.
Podemos vivir
muchas cosas, unas de alegrías y otras de sufrimientos, pero si sabemos dónde
descansar el corazón, todo cambia. Porque sabemos que nuestro centro siempre
nos ama y no puede dejar de amarnos. Cristo ha dado su vida por ti y esto es de
un valor incalculable; de Cristo solo tendrás bendiciones. Ahora eres tú quien
tiene que poner tu punto “Z” en Él: verás cómo todo es distinto.
Hoy el reto del
amor es poner a Cristo en el centro de tu vida y, desde Él, hacer un acto de
caridad con una persona que tengas cerca.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
28 enero 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
